En un nuevo operativo coordinado entre la Alcaldía de Medellín, Migración Colombia y la Policía Nacional, nueve ciudadanos venezolanos con amplios antecedentes penales fueron expulsados del país. La medida, anunciada en septiembre de 2026 por el alcalde Federico Gutiérrez, responde a un proceso de verificación de antecedentes que reveló que estos individuos acumulaban comparendos que en algunos casos llegaban hasta 27, además de investigaciones por delitos como hurto, homicidio, porte de armas y falsedad documental. Los reportes de inteligencia también señalaban posibles vínculos de algunos de los expulsados con estructuras criminales como La Terraza, el Clan del Golfo y La Oficina.
El alcalde Federico Gutiérrez fue enfático al diferenciar entre la población migrante que reside legalmente y aquellos que incurren en conductas delictivas. «No perseguimos nacionalidades, aquí actuamos frente a quienes afectan la seguridad y tranquilidad de la gente», declaró el mandatario, quien además reiteró que la ciudad está abierta para quienes buscan trabajar e invertir, pero no para quienes delinquen. «El que venga a Medellín a trabajar, invertir y hacer las cosas bien, siempre será bienvenido. El que venga a delinquir, aquí no tiene espacio», agregó Gutiérrez.
Operativos que no cesan
Este procedimiento se suma a una serie de acciones que han intensificado el control migratorio en la capital antioqueña, especialmente en sectores como el barrio Antioquia y el Parque Lleras, focos de operativos previos. Según cifras oficiales, en las últimas semanas se ha expulsado a 27 extranjeros, mientras que solo en septiembre de 2026 ya se había materializado la salida de 17 personas por delitos como tráfico de estupefacientes y receptación. En un caso particular, se reportó la expulsión de un migrante de 39 años que se hacía pasar por sacerdote en vías del norte de la ciudad, ofreciendo bendiciones a cambio de dinero.
Entre los nueve expulsados en esta ocasión, destaca el caso de un ciudadano que registraba condenas en Estados Unidos por secuestro, quien además aparecía en reportes de inteligencia por su posible vinculación con las mencionadas estructuras criminales. La Alcaldía no precisó la identidad de este individuo ni detalló los expedientes individuales de cada uno de los casos, pero aseguró que las expulsiones se realizaron mediante medidas administrativas, sin considerar la nacionalidad como factor determinante, sino las causales establecidas en la legislación colombiana.
«Esto no para, vamos por más y seguiremos trabajando de manera articulada con Migración Colombia y la Policía Nacional para identificar a quienes tengan causales de expulsión y hacer efectiva su salida del país, siempre dentro de la ley»
Alcaldía de Medellín
La administración municipal ha dejado claro que estos operativos no se detendrán y que continuarán trabajando de forma articulada con las autoridades nacionales para identificar a quienes tengan causales de expulsión. La medida busca fortalecer la seguridad ciudadana y la convivencia en la ciudad, bajo el estricto marco de la ley.










