La semana de receso escolar, que este año se cumplirá entre el 4 y el 12 de octubre, se presenta como una prueba de fuego para el turismo colombiano. La Asociación Hotelera y Turística de Colombia (Cotelco) proyecta una ocupación hotelera promedio del 61,7% a nivel nacional, una cifra que refleja tanto la esperanza de reactivación del sector como las dificultades que enfrenta la demanda interna. Los gremios del sector, entre ellos Anato, Confetur y Faranda Hotels & Resorts, coinciden en que esta temporada representa una de las ventanas más importantes del año para el turismo familiar, aunque advierten que la competencia con destinos internacionales, el alza en los costos y la débil capacidad de gasto de los colombianos podrían limitar el repunte.
El receso escolar fue institucionalizado en 2007 mediante el Decreto 1373 con el objetivo de abrir una fecha adicional para viajes familiares fuera de las vacaciones de mitad y final de año. Sin embargo, el sector llega a esta temporada tras un período difícil: según el Dane, en julio de 2026 los ingresos reales del alojamiento cayeron un 7,4% en comparación con el mismo mes de 2025, y la ocupación nacional se ubicó en 50,6%, frente al 51,9% de julio del año anterior. La inflación anual a agosto de 2026 se situó en 6,24%, pero el rubro de restaurantes y hoteles subió 9,36%, mientras que los paquetes turísticos aumentaron un 5,14%, por debajo de la inflación general, según explicó Paula Cortés Calle, presidenta ejecutiva de Anato. «No podemos afirmar que el precio de los paquetes esté creciendo al mismo ritmo que el costo de vida general», señaló la dirigente.
Uno de los factores que más preocupa a los operadores turísticos es la apreciación del peso colombiano frente al dólar, que en los últimos doce meses ha sido de aproximadamente el 20%. La Tasa Representativa del Mercado al 15 de septiembre de 2026 era de 3.109,30 pesos por dólar, frente a los 3.906,24 de la misma fecha de 2025. Esto ha encarecido relativamente los destinos nacionales frente a opciones internacionales como Miami, Cancún, Punta Cana, Panamá o España. Ramón Hernández, director general de Faranda Hoteles & Resorts, advirtió que «Cartagena, San Andrés, Santa Marta, el Eje Cafetero o cualquier destino colombiano ya no compiten solamente entre ellos; compiten con Miami, Cancún, Punta Cana, Panamá o España». Además, la salida de colombianos al exterior entre enero y agosto de 2026 aumentó un 11,5%, mientras que la llegada de visitantes extranjeros disminuyó un 4,1%, lo que refleja un desbalance que erosiona la base del turismo receptivo.
Los destinos con mayor proyección y el puente festivo
Pese al panorama, algunos destinos muestran expectativas alentadoras. Confetur, la Confederación Nacional de la Industria Turística de Colombia, proyecta que la ocupación hotelera podría dispararse entre el viernes 9 y el sábado 10 de octubre, coincidiendo con el puente festivo. Henry Valencia Alzate, presidente delegado de Confetur, afirmó que en Tolú y Coveñas, sobre el Golfo de Morrosquillo, se espera una ocupación del 85% al 90%. «El gran despegue será entonces el viernes 9 y el sábado 10, en donde va a llegar la masa más importante de turistas», aseguró. Otros destinos con alta proyección son el Tolima y Alto Magdalena, San Andrés y Providencia, Atlántico, Eje Cafetero, Valle del Cauca, Santa Marta, Norte de Santander, Cauca y Huila. No obstante, Valencia Alzate advirtió que persisten deficiencias en servicios públicos: «Seguimos sin agua en el municipio de Coveñas», señaló, lo que podría afectar la experiencia de los visitantes.
El comportamiento del turismo interno en los últimos trimestres también deja ver una tendencia preocupante. En el cuarto trimestre de 2024, 1,48 millones de personas viajaron por el país, lo que representa el 6,6% de la población, pero esa cifra fue 11,1% inferior a la del mismo período de 2023. El gasto promedio diario del turista interno en 2024 fue de 132.000 pesos, y en el primer trimestre de 2026 el 52,1% de las personas que no hicieron turismo interno alegaron razones económicas, mientras que el 21% dijo no tener tiempo. Las principales ciudades —Bogotá, Medellín y Cali— concentran cerca del 70% de los turistas internos, lo que evidencia una fuerte centralización del consumo que el receso busca redistribuir hacia las regiones.
«Más que concentrarnos únicamente en el volumen de viajeros, es importante entender esta temporada como una oportunidad para distribuir el gasto turístico entre las regiones»
Paula Cortés Calle, presidenta ejecutiva de Anato
La carga tributaria y la competitividad
Los gremios han puesto el foco en la elevada carga impositiva que pesa sobre el transporte aéreo como un freno para la competitividad del turismo nacional. El IVA de los tiquetes aéreos es del 19%, y Anato ha propuesto reducirlo al 5%. Paula Cortés Calle afirmó que «una mayor carga tributaria sobre componentes básicos del viaje, como el transporte aéreo, puede restarle competitividad al turismo nacional». En contraste, el impuesto de salida aérea para pasajeros internacionales se mantiene en 1 dólar por persona, según el Decreto 0625 de junio de 2026, una medida que busca incentivar la salida de colombianos al exterior pero que no alivia la presión sobre el turismo interno.
En el marco de la estrategia del Gobierno de Abelardo de la Espriella para atraer visitantes extranjeros, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo lanzó en Madrid la campaña «Colombia te llama» en Macondo Park, asociada a la residencia de Shakira, con presentaciones los días 4, 9, 10 y 11 de octubre. Se espera que más de 600.000 asistentes acudan a los 12 conciertos programados, y se activó la marca Juan Valdez como café oficial del parque. Sin embargo, esta iniciativa está dirigida al turismo emisor y no necesariamente alivia la demanda interna.
Ramón Hernández, de Faranda Hoteles & Resorts, recomendó a los operadores enfocarse en estrategias de valor agregado en lugar de competir solo por precio. «Las campañas con desayuno incluido, alimentación, experiencias, traslados, beneficios familiares o ventajas por estadías más largas pueden tener más impacto que una reducción indiscriminada de precio», afirmó. Además, recordó que «viajar por Colombia durante esta semana de receso también puede convertirse en una forma de contribuir a la recuperación económica de los destinos afectados», en alusión a las zonas que sufrieron el terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto de 2026, cuyo epicentro fue San José del Palmar, Chocó, y que afectó infraestructura turística en varias regiones.
El movimiento migratorio estimado durante la semana de receso de 2025 fue de cerca de 777.000 viajeros, de los cuales el 61% se concentró en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, el 17% en el José María Córdova de Medellín y el 7% en el de Cartagena. Para este año, los gremios esperan que la ocupación nacional repunte hacia el puente festivo, aunque el panorama general sigue siendo de cautela. La industria turística colombiana enfrenta el reto de mantener su atractivo frente a opciones internacionales cada vez más accesibles, mientras busca reactivar una demanda interna que, golpeada por la inflación y la incertidumbre económica, aún no logra despegar.










