Un estudiante de 25 años, desempleado y con la firme intención de continuar sus estudios, ha denunciado públicamente un presunto fraude bancario en su contra, luego de que Davivienda validara como “operaciones habituales” transacciones por 24,5 millones de pesos que se realizaron tras el robo de su celular y billetera. Los movimientos fraudulentos incluyen la apertura no autorizada de una tarjeta de crédito, un producto de inversión y dos créditos por 9,5 y 15 millones de pesos, según el relato del denunciante, quien asegura que contactó al banco para bloquear sus cuentas inmediatamente después del hurto, ocurrido la noche del 16 de septiembre de 2026.
El caso salió a la luz a través de un video difundido en redes sociales por la cuenta Colombia Oscura, en el que se observa al estudiante confrontando a un funcionario del banco en una sucursal de Bogotá. Según su declaración, las transacciones no autorizadas se realizaron en horas de la madrugada y la mañana siguientes al robo: un crédito fue desembolsado a la 1:00 a. m. y un retiro se efectuó entre las 10:00 y las 11:00 a. m. “Me robaron $24,5 millones y pusieron 17”, afirmó el joven, mientras mostraba un documento bancario que, según él, calificaba los movimientos como “normales” o “habituales”, una respuesta que considera inadmisible para un caso de fraude evidente.
La discusión en la sucursal y la respuesta del banco
En el material audiovisual, el estudiante relata que al acudir a la misma sucursal para exigir explicaciones, un gerente le indicó que debía solicitar un turno para iniciar un trámite de reclamación. Durante el intercambio, el funcionario pidió no ser grabado y sugirió llamar a la Policía, a lo que el denunciante respondió que solo buscaba una solución y un trato respetuoso. “Ahí empieza el procedimiento”, señaló el gerente ante la insistencia del joven, quien cuestionó la facilidad con la que el banco aprobó créditos millonarios sin verificar su identidad. “¿Cómo le dan $24 millones a una persona que no tiene trabajo?”, se preguntó el estudiante, en un intento por evidenciar las fallas de seguridad que, según él, permitieron que los delincuentes accedieran a sus productos financieros.
Hasta el momento de la difusión del video, Davivienda no había emitido una respuesta pública sobre el caso específico, ni se conocían documentos que detallaran las circunstancias bajo las cuales se realizaron las operaciones. El denunciante, cuyo principal temor es quedar obligado a pagar una deuda que atribuye a un fraude, asegura que el dinero robado estaba destinado a financiar sus estudios. “Mi sueño es poder seguir estudiando”, expresó con angustia, añadiendo: “¿Con qué plata voy a estudiar si me robaron todo?”.
“Todos los movimientos, según ellos, fueron normales”
Estudiante denunciante, refiriéndose a la respuesta de Davivienda
La denuncia, que se ha viralizado en redes sociales, genera presión sobre la entidad bancaria para que revisen el caso y aclaren los protocolos de seguridad en la validación de transacciones. El joven, quien inicialmente reportó un monto total de 24,5 millones de pesos, señaló que en la reclamación inicial el banco habría indicado que los movimientos fraudulentos sumaban 17 millones, una discrepancia que agrava su situación. A la espera de una respuesta oficial, el estudiante insiste en que Davivienda debe explicar cómo se aprobaron créditos y retiros sin su autorización, mientras su futuro académico pende de un hilo.










