Messi se despide de Argentina con gol y victoria ante Benín

Compartir en redes sociales

La noche del adiós tuvo sabor a gloria en el estadio Monumental de Buenos Aires. Lionel Messi jugó su último partido con la camiseta de la selección argentina y lo cerró de la única manera que sabe: marcando un gol de penal en la victoria 3-0 ante Benín. Con 85.000 personas en las gradas, el capitán argentino disputó 78 minutos y culminó una carrera internacional que deja un legado irrepetible: 207 partidos, 126 goles y 68 asistencias, cifras que lo consagran como el máximo referente histórico del fútbol argentino y mundial.

La despedida comenzó en un ambiente festivo desde antes del pitazo inicial. El público del Monumental ovacionó a Messi durante la presentación de los equipos y coreó su nombre durante todo el encuentro. La familia acompañó desde el palco: Antonela Roccuzzo y Celia Cuccittini, su pareja y su madre, siguieron cada movimiento del 10 con una mezcla de emoción y orgullo. Antes del partido, en una jornada que quedará en la memoria colectiva, la Universidad de Buenos Aires le había otorgado el título de doctor honoris causa.

Una noche histórica en el Monumental

El encuentro tuvo a Nicolás Otamendi como protagonista temprano, abriendo el marcador tras un córner, y a Nicolás Paz estirando la diferencia desde el vértice del área. Pero el momento más esperado llegó cuando el árbitro chileno Fernando Véjar sancionó penal por una infracción sobre Agustín Giay. Messi tomó la pelota, respiró profundo y convirtió el 3-0 definitivo, desatando una explosión de alegría en las tribunas que parecía no tener fin. Fue su gol número 126 con la albiceleste, el broche de oro de una historia que arrancó en 2005.

Su primer gran partido contra Colombia fue en la Copa América 2007, con Argentina venciendo 4-2. Aquel joven de 20 años que deslumbró a todos dejó paso a un veterano que, en su historial ante el combinado cafetero, registró 13 enfrentamientos con cinco triunfos, seis empates y dos derrotas. Precisamente ante los colombianos, en 2024, conquistó la Copa América con un gol en la final en Miami, aunque salió lesionado al minuto 66 por un esguince de tobillo. El último antecedente entre ambas selecciones fue en 2025, por Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial 2026, cuando empataron 1-1 en el Monumental y Messi jugó 78 minutos con una calificación de 8,2.

Fue justamente ese encuentro contra Colombia el que marcó el inicio del final. Meses después, la noticia estremeció al mundo del fútbol: Messi anunció su retiro de la selección en una carta que no dejó indiferente a nadie. «Fue una decisión que dolió y duele en el alma pero entiendo que es el momento», escribió el capitán, acompañado de una promesa que cumplió hasta el último minuto sobre el césped.

«Les juro que siempre dejé todo, no solo los últimos años, sino que se ganó todo antes también, y siempre peleé y me dejé todo por esta camiseta, por darles alegrías y hacer que se sientan orgullosos de ser argentinos a través del fútbol».

Lionel Messi, capitán de la selección argentina

La arenga previa al partido había sido un adelanto de su mentalidad: «Pasándola bien, con la pelota, haciendo goles, ganando. De esa manera lo disfrutamos, eh». Y así jugó, como siempre, dejando todo en el campo. El director técnico Lionel Scaloni lo mantuvo en cancha hasta los 78 minutos, cuando el público lo despidió de pie con una ovación que retumbó en todo el estadio. Esa misma noche, Nicolás Otamendi también disputó su último partido con la camiseta celeste y blanca, cerrando un ciclo que quedará grabado en la historia del fútbol argentino. La carrera de Messi con la selección terminó como empezó: con el balón en los pies, la sonrisa cómplice y la certeza de haber dejado todo por una camiseta que hoy llora su despedida mientras le agradece por tantas alegrías.

Sigue leyendo