Banco de la República sube tasa de interés al 12,25% en votación dividida

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La Junta Directiva del Banco de la República decidió aumentar la tasa de interés de referencia al 12,25% durante su reunión de octubre, en una votación fragmentada que refleja las tensiones internas sobre el rumbo de la política monetaria. Cuatro miembros respaldaron el alza de 25 puntos básicos, dos votaron por mantener la tasa en 12% y un director propuso un incremento de 50 puntos básicos. La mayoría consideró necesario reforzar la restricción monetaria para llevar la inflación hacia la meta del 3%, ante una inflación que en agosto alcanzó el 6,2% anual y expectativas que continúan al alza.

Los directores que apoyaron el aumento señalaron que la inflación dejó de concentrarse en choques de oferta y que las presiones se han extendido a una parte mayor de la canasta de consumo, justificando un ajuste adicional. En contraste, los dos disidentes argumentaron que la política monetaria ya es altamente contractiva, con una tasa real estimada cercana al 6%, y que los efectos de los incrementos previos aún no se han trasladado completamente a la economía. Según estos directores, un mayor endurecimiento podría contraer la producción, afectar el empleo y debilitar la acumulación de capital, especialmente si se combina con recortes del gasto público. El director que propuso un alza de 50 puntos básicos consideró que una reacción más fuerte podría reducir la necesidad de mantener tasas elevadas por más tiempo.

Las cifras detrás de la decisión

El aumento de la tasa al 12,25% se da en un contexto donde la inflación anual de agosto se ubicó en 6,2%, duplicando la meta del Banco. La inflación básica, que excluye alimentos y regulados, alcanzó el 6,1%, su nivel más alto desde junio de 2024. La variación anual de los alimentos fue del 6,1%, mientras que los precios regulados subieron un 6,8% y los servicios un 7,2%. Las expectativas de inflación para el cierre de 2026 se sitúan en 6,8% según la encuesta de septiembre, y la expectativa a dos años es del 4%, todavía por encima de la meta. Por el lado de la actividad económica, el PIB del segundo trimestre creció un 3,4% anual, pero el Índice de Seguimiento de la Economía de julio se desaceleró al 1,1%, frente al 3,5% de junio. La industria manufacturera cayó un 2,3% anual en julio, mientras las ventas reales del comercio minorista aumentaron un 5,3% y las importaciones en dólares crecieron un 22,3%. El aumento acumulado de la tasa desde el cierre de 2025 es de 275 puntos básicos.

Riesgos y posturas encontradas

La discusión incorporó diversos factores de riesgo que influyeron en la decisión: los posibles efectos del fenómeno de El Niño sobre los precios de alimentos y energía, el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre el petróleo e insumos, las necesidades de crédito e inversión para la reconstrucción post-terremoto y el ajuste fiscal que defina el nuevo Gobierno. Los directores disidentes advirtieron que la capacidad de la tasa de interés para responder a presiones de corto plazo es limitada, pues los alimentos y los precios regulados dependen de factores de oferta, mientras que los servicios están influidos por la indexación, como ocurre con los arrendamientos. Además, señalaron que el diferencial de tasas con economías desarrolladas genera operaciones de carry trade que aprecian el peso colombiano y deterioran la competitividad de los productores de bienes y del sector agropecuario. La combinación de una tasa real alta y un peso apreciado, según los opositores al incremento, deteriora las condiciones financieras y competitivas de la economía. La decisión final de aumentar la tasa refleja la apuesta de la mayoría por priorizar el control inflacionario, aunque persisten las dudas sobre el impacto que este nuevo ajuste pueda tener sobre una recuperación que muestra signos de desaceleración.

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