Un escándalo por presunto amaño de partidos sacude al fútbol de la Primera B colombiana, con el Real Cartagena como epicentro de las denuncias. De acuerdo con una revelación del periodista Breinner Cañizares, del programa Habla Deportes, un volante del equipo habría intentado sobornar a un defensa del mismo club para que cometiera una falta grave durante el partido del pasado 29 de septiembre contra Unión Magdalena, en Santa Marta. La oferta, descrita como “una suma grande” de dinero, tenía como condición que el jugador cometiera un penal o un autogol en el primer tiempo, todo como parte de una apuesta ilegal que estipulaba que el equipo rival debía anotar en los primeros 45 minutos. El defensa, lejos de aceptar, rechazó la propuesta y de inmediato reportó el hecho al capitán del equipo, Fredy Montero, según relató el periodista.
El caso, que se conoció a principios de octubre, ha generado una fuerte polémica en el entorno del club cartagenero, que atraviesa una delicada racha de cuatro partidos consecutivos sin ganar en el torneo de ascenso. Esa mala situación ha alimentado los rumores y el temor entre los aficionados de que el equipo permanezca un año más en la segunda división. El periodista Cañizares fue enfático al señalar que, tras el ofrecimiento, el volante involucrado se disculpó posteriormente con el defensa, aunque el daño a la credibilidad del grupo ya estaba hecho. Además, el comunicador agregó que el técnico del equipo, Álvaro Hernández Uribe, ha sido señalado por presuntamente defender a ocho jugadores del plantel que estarían implicados en estas prácticas, lo que habría generado un fuerte choque con el capitán Fredy Montero, alterando la armonía del camerino.
La versión del accionista y la crisis institucional
Ante las graves acusaciones, el accionista del Real Cartagena, Antonio Díaz, rompió el silencio para desmentir categóricamente cualquier vínculo del club con apuestas ilegales. “No es cierto, este es un grupo sano; yo andaba con los subcampeones de la A en 2005 y, de los equipos más sanos, este, hasta poco indicios del tema de trago hay”, declaró Díaz, quien también minimizó el conflicto interno. “No era buena al principio, pero es muy buena ahora. Eso se nota en los entrenos y el campo; si tú miras ahora los partidos de Fredy Montero, él apoya más a sus compañeros y gesticula menos”, añadió el directivo, quien también atribuyó la supuesta ruptura entre Montero y el técnico a una situación “normal” en el fútbol, instando a los jugadores a “ser profesionales aun cuando no sean los mejores amigos”.
“Un referente del equipo, un volante, le ofreció a un defensa un dinero, una suma grande, para que en el partido ante Unión Magdalena hiciera un penal o marcara un autogol en el primer tiempo, porque el tema de la apuesta era que Unión Magdalena tenía que marcar gol en el primer tiempo. El defensor no aceptó.”
Breinner Cañizares, periodista de Habla Deportes
La crisis institucional se profundizó con el anuncio del propio Antonio Díaz de su renuncia a la participación en el club, hecho que ocurrió el mismo sábado 3 de octubre en que se publicó la información. Díaz, sin embargo, aclaró que su decisión se debía a los malos resultados deportivos y no al escándalo de las apuestas. El caso se suma a una problemática recurrente en el fútbol colombiano, donde las apuestas ilegales han sido un foco de atención en los últimos años, y pone bajo la lupa a un Real Cartagena que busca no solo salir del mal momento en la cancha, sino también limpiar su imagen frente a las graves acusaciones que han salido a la luz.










