En una demostración de cooperación binacional, el Ejército Nacional de Colombia y el Servicio Nacional de Fronteras de Panamá (Senafront) llevaron a cabo dos operaciones coordinadas que dejaron un total de 17 personas vinculadas al Clan del Golfo fuera de circulación en la zona fronteriza entre ambos países. Los resultados fueron dados a conocer durante la vigésima sexta Reunión de Mandos Regionales de Frontera, celebrada en Medellín, donde autoridades militares y civiles de ambas naciones diseñaron estrategias conjuntas para fortalecer la seguridad en la región limítrofe.
La primera de estas operaciones se desarrolló en el municipio de Riosucio, al norte del Chocó, en territorio colombiano, donde tropas de la Décima Quinta Brigada de la Séptima División lograron neutralizar a cuatro integrantes de la Subestructura Pablo José Montalvo Cuitiva del Clan del Golfo: uno de ellos murió en el enfrentamiento y los otros tres fueron sometidos y puestos a disposición de las autoridades judiciales colombianas. En paralelo, en el sector de Loma Las Banderas, ubicado en el cordón fronterizo panameño, efectivos del Senafront capturaron a trece ciudadanos colombianos que se dedicaban a la explotación ilícita de yacimientos mineros, quienes quedaron a disposición de las autoridades de ese país.
Incautaciones y destrucción de material ilegal
Durante la operación llevada a cabo en Riosucio, los militares incautaron cinco armas largas, una pistola, más de un centenar de unidades de munición, equipos de telecomunicaciones, material de intendencia y cartillas alusivas al grupo armado organizado. Además, se destruyó una central ilegal de comunicaciones que era utilizada por la estructura criminal para advertir sobre los movimientos de la Fuerza Pública y coordinar acciones contra la población civil, así como ocho dispositivos explosivos improvisados que representaban un riesgo inminente en la zona.
Las autoridades atribuyeron estos resultados al intercambio de información de inteligencia que se venía gestando durante varias semanas entre Colombia y Panamá, en medio de condiciones climáticas adversas y de difícil acceso a la región selvática. Precisamente, la Subestructura Pablo José Montalvo Cuitiva tiene presencia histórica en el norte del Chocó y es señalada de cometer todo tipo de crímenes contra los habitantes de esa zona, incluyendo la instrumentalización de menores de edad.
Menores involucrados y cooperación fronteriza
Un aspecto que llamó la atención de los organismos de seguridad fue la vinculación de tres niños, niñas o adolescentes en las labores de explotación minera ilegal, quienes fueron instrumentalizados por el Clan del Golfo y quedaron bajo la protección de las autoridades competentes. El caso evidencia la manera en que estas organizaciones criminales reclutan a menores para sus actividades ilícitas, exponiéndolos a graves peligros y vulnerando sus derechos.
Las operaciones se enmarcan dentro de los acuerdos alcanzados en la vigésima sexta Reunión de Mandos Regionales de Frontera, un escenario de diálogo y cooperación entre los dos países que busca atacar de manera frontal las estructuras criminales que operan en la zona limítrofe. El Corredor de Loma Las Banderas, además de ser utilizado para la minería ilegal, también sirve como ruta de migración irregular, por lo que el control en ese punto resulta fundamental para la seguridad de la región.
«Golpe a la criminalidad: Ejército de Colombia y Senafront Panamá neutralizan 17 integrantes del Clan del Golfo en dos operaciones en zona fronteriza»
Ejército Nacional de Colombia, comunicado oficial
Las responsabilidades individuales de cada uno de los capturados y sus vínculos con la organización criminal serán determinados por las autoridades judiciales de cada país, mientras que los ciudadanos colombianos detenidos en Panamá quedaron a disposición de la justicia panameña. Con estos resultados, las fuerzas militares de ambas naciones reafirman su compromiso de golpear las finanzas ilícitas del Clan del Golfo y desarticular sus operaciones, garantizando la seguridad y la tranquilidad de las comunidades que habitan en la frontera común.










