Un fuerte cruce político sacudió la instalaciones del Congreso de la República el pasado 7 de octubre de 2026, cuando el senador Germán Rodríguez, del partido Salvación Nacional y mayor retirado de la Infantería de Marina, increpó de manera pública al exministro de Salud Guillermo Alfonso Jaramillo durante una ceremonia de ascensos de la Dirección de Protección y Servicios Especiales de la Policía Nacional. El senador, dirigiéndose directamente a Jaramillo, le exigió que abandonara el recinto argumentando que el exfuncionario había «lastimado» a las Fuerzas Militares durante su gestión en el gobierno de Gustavo Petro. La tensión escaló rápidamente y trascendió el ámbito del evento, provocando una airada defensa del expresidente desde sus redes sociales.
El altercado, que quedó registrado en videos y testimonios, mostró al senador increpando al exministro con frases como: «Usted no tiene que estar aquí. Usted lastimó a las Fuerzas Militares en Colombia. Haga el favor, se retira. Eso no se hace. Respete esta ceremonia, haga el favor». La situación obligó a Jaramillo a retirarse del lugar, un hecho que más tarde el mismo exministro aclaró en sus redes sociales, rechazando la versión de que hubiera huido. «No, senador: no ‘salí corriendo'», escribió en su cuenta de X, dejando claro que su salida fue una reacción ante la agresión verbal.
En respuesta al incidente, el expresidente Gustavo Petro calificó la actitud del senador Rodríguez como «de extrema grosería» y salió en defensa de su exministro, destacando su labor al frente de la cartera de Salud. A través de su cuenta en la red social X, Petro recordó que Jaramillo «buscó mejorar los servicios de salud a la Policía y su familia, ayudó a construir el hospital del sur en Bogotá» y afirmó que «el ministro de Salud debería ser condecorado como yo lo condecoré con la Cruz de Boyacá». El exmandatario no se detuvo allí y aprovechó para lanzar duras críticas contra el actual gobierno de Abelardo de la Espriella, a quien acusó de haber entregado, en sus primeros meses de gestión, 16 cargos estratégicos a personas que describe como «defensores de narcotraficantes».
Petro también se refirió a la gestión de su gobierno en materia de seguridad y fuerza pública, asegurando que el presupuesto de la Policía fue incrementado y que se impulsaron ascensos, mencionando específicamente que 17.000 patrulleros fueron ascendidos al grado de subintendentes. «El gobierno del presidente Gustavo Petro no ‘lastimó’ a la Fuerza Pública», replicó el exministro Jaramillo en su defensa. «Durante nuestro Gobierno aumentamos el presupuesto de la Policía, impulsamos ascensos y avanzamos en mejores condiciones salariales y de bienestar para nuestros uniformados». El exmandatario fue más allá, aseverando que su administración alejó a la Policía de violaciones de derechos humanos y la vinculó a estrategias de cooperación con campesinos para erradicar cultivos ilícitos.
«Usted no tiene que estar aquí (…). Usted lastimó a las Fuerzas Militares en Colombia. Haga el favor, se retira. Eso no se hace. Respete esta ceremonia, haga el favor.»
Germán Rodríguez, senador de la República y mayor retirado de la Infantería de Marina
El exmandatario también vinculó la reducción de hurtos y violencia intrafamiliar a sus políticas contra la pobreza y la desigualdad, afirmando que «menos pobreza y desigualdad es menos hurto y se fortalecen las familias». Sin embargo, el punto más álgido de su intervención fue la denuncia directa contra su sucesor: «Hoy Abelardo le entrega de nuevo las medicinas de la Policía al clan Char», afirmó Petro, para luego concluir con un mensaje sombrío: «Estamos ante la construcción del estado mafioso capaz de desencadenar otro holocausto colombiano».
Este episodio en el Congreso no solo expone las heridas abiertas en la relación entre el petrismo y sectores críticos de la fuerza pública, sino que ha escalado a un enfrentamiento retórico directo entre el expresidente Petro y el actual presidente Abelardo de la Espriella. Mientras que el senador Rodríguez justificó su acto como una defensa de la institución castrense, Jaramillo y Petro insisten en que la administración de la Espriella está desmontando los avances logrados. El incidente reabre el debate sobre el legado de Petro en la fuerza pública y el rumbo que el nuevo gobierno le está dando a la seguridad en Colombia.










