La ministra de Salud, Ana María Vesga, ordenó a las EPS mantener la continuidad de los tratamientos iniciados en el plan de choque y atender nuevos casos urgentes para evitar interrupciones en la atención. La instrucción, anunciada a nivel nacional, se enmarca en un esfuerzo por liberar la capacidad de atención reduciendo los represamientos, que concentraban a 1,6 millones de personas con necesidades de medicamentos, procedimientos o ambos desde la identificación de la restricción el 7 de agosto de 2026. La ministra advirtió que la mesa permanente de vigilancia, integrada por el Ministerio, la Adres y la Supersalud, monitoreará que los pacientes priorizados no vuelvan a enfrentar barreras en la dispensación, autorizaciones o programación.
El plan de choque, que priorizó inicialmente casos con riesgo vital, ha logrado dispensar más de 7 millones de unidades de medicamentos para 129.000 personas y realizar cerca de 70.000 procedimientos médicos que estaban pendientes, según el corte al 2 de octubre de 2026. Sin embargo, la ministra reconoció que la demanda sigue creciendo: «Evidentemente nos va aumentando porque todos los días hay nuevos pacientes», señaló Vesga, subrayando la urgencia de no aliviar la crisis solo momentáneamente. La estrategia se centra en un seguimiento riguroso bajo el concepto de «no repetición», garantizando que quienes ya fueron atendidos no queden desamparados en el futuro.
Vigilancia constante y nuevos reportes
La ministra fue enfática en que el objetivo es sostener la atención a largo plazo. «No nos puede suceder que los atendamos hoy y los dejemos de atender mañana», declaró, al tiempo que insistió en que el monitoreo continuo es clave para detectar nuevas barreras en el acceso. El próximo reporte, programado para el viernes 9 de octubre de 2026, evaluará si aumentaron los usuarios beneficiados y si los servicios se mantienen sin interrupciones. La ministra concluyó con un mensaje claro: «No vamos a aliviar hoy para dejar abandonado mañana», una directriz que busca evitar que el sistema de salud repita las fallas que originaron los represamientos.
«No nos puede suceder que los atendamos hoy y los dejemos de atender mañana»
Ana María Vesga, ministra de Salud
El contexto de esta medida se remonta a la restricción identificada el 7 de agosto de 2026, que se concentraba principalmente en el acceso a fármacos e intervenciones quirúrgicas. Aunque no se detallaron patologías específicas ni las EPS con mayor concentración de atenciones, la primera fase del plan de choque atendió a 1,6 millones de personas con necesidades represadas. La mesa permanente entre el Ministerio, la Adres y la Supersalud continuará revisando la continuidad de los servicios, con reportes semanales que permitirán ajustar la estrategia según la evolución de la demanda y la capacidad de respuesta del sistema.










