Colombia se adhirió formalmente al Consenso de Ginebra, una declaración política de carácter internacional que defiende la vida, la familia y niega la existencia de un derecho global al aborto. El documento fue firmado por el embajador de Colombia ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Alejandro Ordóñez Maldonado, en la sede de la misión diplomática en Washington, en un acto coordinado con la Secretaría de Salud de Estados Unidos. Con esta firma, el país se convierte en el miembro número 48 de esta coalición internacional, que hasta el momento de la adhesión contaba con 47 estados.
La Cancillería colombiana explicó a través de un comunicado en la red social X que la adhesión no modifica por sí misma la legislación colombiana, sino que representa un compromiso político y diplomático del Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. La decisión busca ampliar las alianzas del país y fortalecer la cooperación internacional en torno a los principios que defiende el Consenso, un foro que surgió en 2020 en el marco de la Asamblea Mundial de la Salud, impulsado por el gobierno estadounidense.
Principios del Consenso y posición de Colombia
El embajador Ordóñez detalló que el Consenso de Ginebra es una declaración política de cuarenta y siete estados que se comprometen a promover, dentro de los espacios multilaterales, la defensa de la vida, la promoción del derecho a la salud de las mujeres y el fortalecimiento de la familia como célula vital de la sociedad. En su intervención, el diplomático subrayó que los países firmantes reconocen que no existe un derecho internacional al aborto y que los estados no tienen la obligación de promoverlo o facilitarlo. Ordóñez enfatizó que la adhesión no tiene efectos jurídicos internos, sino políticos, ya que los asuntos legales se definen según las normas y procedimientos de cada ordenamiento jurídico nacional.
La declaración reafirma el derecho igualitario de hombres y mujeres al disfrute de sus derechos civiles, políticos, económicos y sociales. Además, promueve la cobertura sanitaria universal para las mujeres durante el embarazo y el parto, y señala explícitamente que el aborto no debe ser promovido como método de planificación familiar, dejando su regulación como competencia exclusiva del proceso legislativo de cada país. El texto también reconoce a la familia como la unidad fundamental de la sociedad y solicita la asignación de recursos para proteger la maternidad, la infancia y la nutrición en los sectores más vulnerables.
«El Consenso de Ginebra es una declaración política de cuarenta y siete estados, los cuales se comprometen a promover dentro de los espacios multilaterales la defensa de la vida, la promoción del derecho a la salud de las mujeres y el fortalecimiento de la familia como célula vital de la sociedad»
Alejandro Ordóñez, embajador de Colombia ante la OEA
Con esta decisión, Colombia se compromete a respaldar los lineamientos del Consenso de Ginebra en los debates que se lleven a cabo en organismos multilaterales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la propia OEA, promoviendo la cooperación bilateral en materia de salud pública y desarrollo social. La adhesión se enmarca en una postura diplomática del actual gobierno colombiano para afianzar alianzas conservadoras en escenarios globales y coordinar posiciones en foros internacionales, sin que ello implique cambios inmediatos en la jurisprudencia de las altas cortes ni en el marco legal interno del país.










