La empresa colombiana Humo Barriles se encuentra inmersa en un litigio de marca en Estados Unidos que le ha impedido comercializar sus productos en ese país durante más de un año. El conflicto, que enfrenta a la compañía antioqueña con la firma estadounidense Daxa International LLC, surgió cuando Andrés González, fundador y CEO de Humo Barriles, planeaba asumir directamente la operación en territorio norteamericano tras finalizar su contrato con un distribuidor local. Al iniciar los trámites para establecerse, González descubrió que Daxa International había solicitado el registro de la marca “Humo Barriles” ante las autoridades de Estados Unidos, lo que paralizó por completo sus planes de expansión directa y generó pérdidas millonarias.
González explicó que la empresa venía exportando a Estados Unidos a través de un intermediario, pero al decidir prescindir de ese canal y montar su propia operación, se topó con la solicitud presentada por Daxa International LLC. “Yo mismo voy a montar la empresa mía, no voy a buscar un distribuidor, sino que yo voy a arriesgarme”, declaró el fundador, quien agregó que el descubrimiento ocurrió cuando ya tenía todo listo para iniciar envíos directos. Sin embargo, la solicitud de Daxa, radicada el 6 de enero de 2025 bajo el número 98939527, desencadenó una disputa legal que aún no tiene resolución definitiva. Inversiones Humo S.A.S., la empresa colombiana propietaria de la marca, presentó su propia solicitud el 28 de agosto de 2025, con el número 99363154, buscando proteger los derechos adquiridos por el uso comercial que iniciaron desde el 1 de febrero de 2024.
El impacto económico del litigio ha sido significativo para Humo Barriles, que proyectaba ventas mensuales de dos contenedores, cada uno valorado en 140.000 dólares, lo que representaría cerca de 3 millones de dólares anuales en el mercado estadounidense. González lamentó que la disputa le impidió ingresar mercancía durante más de doce meses: “Yo duré más de un año sin poder ingresar ni un tornillo”, afirmó. Los gastos legales estimados oscilan entre 15.000 y 20.000 dólares, una cifra que, aunque considerable, resulta menor frente al potencial de negocio perdido. La empresa, que factura anualmente más de 10 millones de dólares en Colombia y exporta a siete mercados, genera más de 300 empleos directos e indirectos y cuenta con 435.000 seguidores en Instagram, ve en este caso una lección sobre la importancia de proteger las marcas en cada país donde se pretenda operar.
Territorialidad de las marcas y riesgo de “trademark squatting”
El principio de territorialidad es el eje central del conflicto. Laura Quevedo, abogada del Centro Jurídico Internacional, explicó que el registro de una marca en Colombia no otorga automáticamente protección en otros países, y recomendó a las empresas colombianas gestionar el registro marcario antes de iniciar exportaciones. “Si una empresa colombiana desea extender su actividad económica en Estados Unidos o en otro país, para que la misma pueda protegerse ante terceros, se recomienda que, antes de exportar, realice el respectivo registro marcario en el país donde iniciará sus operaciones”, señaló la jurista. Quevedo también describió el caso como un posible ejemplo de “registro de mala fe de marcas” o trademark squatting, una práctica donde terceros solicitan marcas que saben que pertenecen a otros, con el fin de bloquear su entrada al mercado.
“Detecté el trámite antes de una eventual concesión definitiva, mientras el proceso continúa ante las autoridades de ese país”
Andrés González, Fundador y CEO de Humo Barriles
La disputa ha sido comparada con el litigio de Frisby Colombia contra Frisby España, aunque los abogados consultados aclaran que no son jurídicamente equivalentes. En este caso, aún no hay una decisión judicial que establezca un delito ni una resolución definitiva sobre la titularidad de la marca. Daxa International LLC busca proteger parrillas, asadores y accesorios para transformar parrillas de carbón en ahumadores eléctricos, utilizando un símbolo de dos trazos curvos junto a la frase “Humo Barriles”. Por su parte, Inversiones Humo S.A.S. reclama la protección para asadores, parrillas, rostizadores y equipos para generar humo, basándose en su fecha de primer uso comercial declarada en febrero de 2024. El caso sigue su curso ante las autoridades estadounidenses, mientras González confía en que su detección temprana de la solicitud ajena permitirá revertir la situación y retomar las exportaciones que han estado congeladas por más de un año.










