Corrientazo subió 22,4 % en Colombia: pasar de los $15.505 a los $18.894

Compartir en redes sociales

El costo del almuerzo diario sigue golpeando el bolsillo de los hogares colombianos: el plato más económico del menú popular, conocido como corrientazo, registró un aumento del 22,4 % en el último año, al pasar de $15.505 a $18.894, de acuerdo con un análisis basado en los precios reportados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). La medición, que recoge las variaciones de los alimentos que componen este tradicional plato, evidencia que el encarecimiento de las comidas de menor precio reduce el margen de los hogares para cubrir tanto el mercado como la alimentación diaria.

El fenómeno inflacionario estuvo jalonado principalmente por los alimentos perecederos. Según el reporte, los alimentos representan cerca del 15 % de la canasta familiar, pero explican el 28 % de la aceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en lo corrido del año. En septiembre, la inflación anual de la división de alimentos alcanzó el 6,74 %, mientras que el índice general pasó del 6,13 % al 6,79 % en el mismo mes. El acumulado entre enero y septiembre ya suma un 8,05 %.

Papa y tomate, los que más presionan el plato

Entre los alimentos que más jalonaron el costo del corrientazo se destaca la papa, cuyo precio pasó de $196 a $628 por kilo, lo que representa un alza del 220,9 %. Le sigue el tomate, que pasó de $537 a $1.123, con una variación del 109,1 %, y cuya cotización mensual creció un 10,4 % solo en septiembre. La mora de Castilla también presentó un incremento notable del 57,4 %, al pasar de $1.007 a $1.586. En el caso de las proteínas, la carne de res, medida en chatas, subió un 18,58 % al pasar de $9.096 a $10.786, mientras que el huevo pasó de $457 a $506, con un alza del 10,72 %. El frijol, por su parte, registró un aumento de $357 por libra.

«El tomate es uno de los productos que más presión ha generado en el costo del plato, no solo por el aumento del precio al consumidor, sino porque su producción se ha visto afectada por las condiciones climáticas de los últimos meses»

Nicolás Cruz, analista económico

La oferta, el otro factor que define los precios

El comportamiento de los precios también está marcado por la oferta. Mientras que la producción de tomate cayó un 1,8 % en el último trimestre, la de carne de res creció un 10 % en el mismo período. No obstante, los costos de producción siguen presionando los precios al consumidor: los insumos agrícolas y los fertilizantes registraron aumentos que oscilan entre el 16,8 % y el 22,2 % en lo corrido del año. Esta combinación de menor oferta y mayores costos de producción se ha traducido en que el plato de comida que antes se conseguía con un presupuesto ajustado hoy resulte inalcanzable para muchos hogares.

«A pesar de que la oferta de carne ha aumentado, el precio no ha dejado de subir porque el costo de los insumos y el transporte sigue al alza. No estamos viendo una desaceleración en el corto plazo»

Nicolás Cruz, analista económico

Perspectivas: presiones climáticas y de costos para el cierre de 2025

El panorama para los próximos meses no es alentador. El fenómeno de El Niño y las variaciones climáticas podrían seguir impactando las cosechas de papa, tomate y frutas, mientras que el precio del combustible y del transporte de carga presionaría aún más la distribución de alimentos. La inflación acumulada de alimentos ya se encuentra en el 8,05 %, y los analistas coinciden en que el indicador general podría seguir escalando si no se toman medidas para contener los costos de producción y comercialización.

«La inflación de alimentos sigue siendo uno de los principales focos de preocupación. Aunque el índice general muestra una tendencia alcista, el impacto en los productos de la canasta básica es mucho mayor, y eso lo sienten directamente las familias de menores ingresos»

Laura Clavijo, analista de inflación

Sigue leyendo