Hinchada de Millonarios protesta en estadio de Techo tras eliminación en Copa Colombia

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La noche del 8 de octubre de 2026 quedará marcada en la memoria de la hinchada azul como un termómetro del malestar. Durante el partido que Millonarios empató 1-1 contra Fortaleza en el estadio Metropolitano de Techo, en el suroccidente de Bogotá, un grupo de aficionados desplegó en la tribuna oriental una bandera con un mensaje contundente: «Solo corren a cobrar. La única que meten es la tarjeta en el cajero». La protesta, que se dio en la previa del compromiso válido por la fecha 14 de la Liga BetPlay, fue el reflejo de la inconformidad que dejó la eliminación del equipo en la Copa Colombia ante Barranquilla FC, apenas cinco días antes.

El partido ante Fortaleza, que abrió la jornada liguera, tuvo un desarrollo parejo pero con final amargo para los locales. Ítalo Montaño, delantero del conjunto visitante, le anotó a Millonarios y amargó aún más la noche azul, hasta que al minuto 88 apareció Rodrigo Ureña para decretar el empate definitivo. Sin embargo, el resultado deportivo pasó a un segundo plano: lo que realmente dominó la escena fue el ambiente de tensión entre la afición y un plantel que, según los cánticos y pancartas, no está cumpliendo con las expectativas.

La eliminación que encendió la mecha

El origen de la molestia está fechado el 3 de octubre de 2026, cuando Millonarios fue eliminado en los octavos de final de la Copa BetPlay por Barranquilla FC en el estadio Romelio Martínez. Lo que hizo más difícil de digerir la caída fue la manera: tras igualar 1-1 en los 90 minutos, el equipo azul perdió 5-4 en la tanda de penales ante un rival que, para ese momento, era el último en la tabla del descenso y que en la ronda anterior había dejado en el camino a Junior. Con esa victoria, Barranquilla FC avanzó para enfrentar a América de Cali por un cupo en las semifinales del torneo.

El director técnico de Millonarios, Alberto Gamero, no escondió su malestar ni su vergüenza en las declaraciones posteriores al partido. «Hacer balance de este partido es, como dice uno, hacer el ridículo que hoy hicimos todos», afirmó en rueda de prensa, en un tono autocrítico que marcó toda su intervención. «Venir aquí es a pedir disculpas con nuestra gente, disculpas con nuestra directiva, disculpas con nuestros periodistas», agregó, reconociendo el peso institucional del fracaso.

«Estoy avergonzado, triste no estoy, estoy avergonzado con nuestra afición. Millonarios merece cosas grandes, esta afición merece cosas grandes»

Alberto Gamero, director técnico de Millonarios

El técnico fue más allá al calificar la eliminación como «ridícula» y al señalar que significa el mayor retroceso en la evolución reciente del grupo. En su análisis, Gamero evitó excusas: reconoció que el equipo utilizó su formación titular en el partido de Copa y descartó que hubiera exceso de confianza. «No hubo exceso de confianza, porque aquí vino a jugar el equipo titular», dijo, en respuesta a quienes especulaban con una posible alineación alterna. Además, aceptó la superioridad del rival en la instancia decisiva: «Si Barranquilla clasificó, fue porque hizo algo mejor que nosotros. Encontramos un Barranquilla que hizo mejor las cosas que nosotros».

La autocrítica también se extendió al funcionamiento colectivo del equipo en ese compromiso. «Hoy fue un equipo partido, un equipo que ataca, pero no defiende. Hoy fue el partido en que más nos alejamos de lo que veníamos haciendo», explicó el estratega, visiblemente golpeado. «Yo, por lo menos, estoy muy golpeado. Sé que los jugadores van a estarlo también», confesó, y aclaró que su molestia no era contra el equipo eliminador: «Estoy muy golpeado, no por el equipo que me eliminó, sino porque yo quedé eliminado».

«Error grande no clasificar, pero esto sigue para nosotros»

Alberto Gamero, director técnico de Millonarios

La Copa Colombia representaba para Millonarios «el camino corto para llegar a una final», como lo admitió el propio Gamero, que aseguró que «será duro para nosotros aceptar una eliminación de estas». El técnico también mencionó que el equipo venía «haciendo cosas buenas o mejorando cosas» antes de este traspié, lo que eleva el costo emocional del batacazo. Ahora, la hinchada azul espera una reacción inmediata en la Liga, aunque el ambiente en el estadio de Techo demostró que la paciencia tiene un límite y que las excusas ya no alcanzan.

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