En el marco del mes de la salud mental, la Dirección Territorial de Salud de Caldas (DTSC) resalta la importancia de la colaboración entre instituciones, academia y comunidades para promover el bienestar emocional, identificar necesidades y fortalecer las redes de apoyo en el departamento.
“Las comunidades juegan un papel protagónico e importante en las estrategias de prevención, con la identificación de alertas, la escucha sin juzgar, el acompañamiento y conectar con ayuda para que más personas no tengan que vivir una experiencia en soledad”
Juan David Arcila, psicólogo de la DTSC, señaló que la salud mental requiere un compromiso colectivo que vaya más allá de la atención desde el sector salud; se requieren acciones que permitan crear entornos de confianza, escucha y acompañamiento para las personas.
El profesional añadió que la participación comunitaria es clave en las estrategias de prevención, con la identificación de alertas, la escucha sin juicios, el acompañamiento y la conexión con ayuda para evitar que más personas enfrenten la experiencia de la soledad.
Como parte de estas acciones, la DTSC ha establecido alianzas con diversos actores e instituciones, entre ellas la Universidad Católica Luis Amigó, cuyo Semillero de Investigación e Innovación ha desarrollado la estrategia ‘No es debilidad, es humano: Desenredando nudos’, una iniciativa que busca contribuir al bienestar emocional y acercar herramientas de salud mental a la población.
Según Arcila, es necesario avanzar en enfoques que respondan a las necesidades del territorio e involucren a diferentes sectores de la sociedad, promoviendo la participación y la corresponsabilidad en el cuidado de la salud mental.
“Desde la Dirección Territorial de Salud de Caldas hemos considerado que solos y solas no podemos. Queremos llegar a las comunidades, identificar las necesidades y trabajar conjuntamente en el bienestar de la salud mental del departamento”, afirmó.
La DTSC invita a la ciudadanía a reconocer la importancia de cuidar la salud mental, escuchar sin juzgar y brindar apoyo a quienes lo necesitan. Estas acciones cotidianas, sumadas al trabajo articulado entre instituciones y comunidades, contribuyen a construir entornos más solidarios y protectores para todos los caldenses.










