Un atentado con explosivos y ráfagas de fusil contra una patrulla de la Sección de Investigación Criminal (Sijín) en la vía Panamericana, entre Popayán y Timbío, dejó como saldo la muerte de un uniformado y siete heridos. El hecho ocurrió el viernes 9 de octubre de 2026, aproximadamente a las 7:40 de la noche, en el sector conocido como Mi Bohío. Los delincuentes activaron artefactos explosivos y dispararon contra el vehículo en el que se movilizaban los investigadores, en un ataque que las autoridades atribuyen a disidencias de las extintas Farc, en el marco de una escalada de violencia contra la fuerza pública en el departamento del Cauca.
De manera preliminar, siete sospechosos fueron capturados por las autoridades, mientras que se continúa con la verificación de la zona para descartar la presencia de más explosivos. El ataque generó el cierre temporal de la vía Panamericana, una de las principales arterias del suroccidente colombiano, mientras los equipos de la Policía y el Ejército realizaban labores de inspección y restablecimiento de la movilidad. El reporte inicial había señalado erróneamente la muerte de un integrante del Gaula Militar y apenas dos heridos, cifra que fue corregida posteriormente al confirmarse el fallecimiento de un agente de la Sijín y siete lesionados.
Una semana de ataques en el Cauca
El atentado del viernes se suma a una seguidilla de agresiones armadas registradas en apenas una semana en el Cauca. El miércoles 7 de octubre, un artefacto explosivo hirió a dos policías y tres civiles en Popayán. Un día después, una volqueta cargada con explosivos detonó cerca de una base militar en el municipio de Miranda, sin que se reportaran víctimas. El mismo viernes, horas antes del ataque contra la Sijín, tropas del Ejército lograron frustrar un atentado con explosivos en el sector de la Y de La Reina, en el municipio de Patía. A esto se suma que el pasado 6 de octubre, en Santander de Quilichao, las autoridades desactivaron 400 kilogramos de explosivos que estaban listos para ser utilizados contra la fuerza pública.
El Cauca se ha convertido en un escenario recurrente de ataques con drones cargados de explosivos, artefactos colocados en vías y emboscadas, todos atribuidos a las disidencias de las Farc que operan en la región. La Alcaldía de Popayán había ofrecido una recompensa de 20 millones de pesos por información que permitiera dar con los responsables de ataques previos, pero la violencia no cesa. Las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer los hechos y dar con el paradero de los demás implicados en este nuevo atentado que enluta a la institución policial.










