En un contundente discurso pronunciado este sábado 10 de octubre en la Base Naval ARC Bolívar de Cartagena, el presidente Abelardo de la Espriella lanzó un ultimátum a los grupos armados ilegales: someterse a la justicia o enfrentar la acción sin tregua de las Fuerzas Militares y la Policía. La advertencia se produjo durante el acto de homenaje a los veteranos de la fuerza pública, un evento que el mandatario aprovechó para reafirmar su estrategia de seguridad basada en la autoridad del Estado y el combate frontal al narcoterrorismo y la criminalidad.
En el marco de la ceremonia, De la Espriella anunció la creación de un banco de talentos destinado a los hombres y mujeres que, tras veinte o treinta años de servicio, culminan su carrera militar o policial. La iniciativa busca conectar la experiencia y las capacidades de estos veteranos con oportunidades laborales que les permitan una transición digna a la vida civil, evitando el abandono estatal que han sufrido históricamente.
El presidente fue enfático al definir el concepto de paz que impulsa su Gobierno. «La paz verdadera no consiste en que el Estado renuncie a su autoridad, consiste en que ningún colombiano tenga que seguir sometido a la barbarie del terrorismo», sentenció, y agregó que con el respaldo de la cúpula militar y el ministro de Defensa presentes en el acto, «vamos a derrotarlos más temprano que tarde».
«Se acabó el tiempo de jugar a los congelados y de las contemporizaciones. Los que continúan asesinando, secuestrando, extorsionando (…) tendrán que padecer la acción de las Fuerzas Militares y la Policía (…). No habrá descanso en esa tarea, porque yo fui elegido para protejer la vida, honra y bienes del pueblo colombiano y lo voy a hace»
Abelardo de la Espriella, Presidente de la República
Un banco de talentos para los veteranos
El mandatario también se dirigió directamente a los veteranos, a quienes definió como merecedores de «un lugar destacado, muy destacado en la sociedá colombiana». La creación del banco de talentos responde a una deuda histórica con quienes dedicaron décadas a la seguridad del país. «La instrucción es clara. Este proyeto tiene que da resutados rápido. Quien pasó 20 o 30 años sirviéndole a la patría no puede encontarse al final de su carera con un estado ingrato e indifente a sus necesidaes», expresó el presidente, dejando claro que la medida busca remediar el vacío de apoyo posretiro que enfrentan los uniformados.
Durante el homenaje, De la Espriella recordó la participación del Batallón Colombia en la guerra de Corea y las misiones internacionales de paz, destacando que las Fuerzas Armadas colombianas son profesionales y experimentadas en operaciones reales en montañas, selvas y ríos. El acto, que contó con la presencia del ministro de Defensa y la cúpula militar, sirvió como escenario para reiterar que la política de «paz verdadera» del Gobierno no implica renunciar a la autoridad estatal, sino ejercerla para garantizar la seguridad de todos los colombianos.










