El Observatorio de Drogas de Colombia (ODC), adscrito al Ministerio de Justicia, publicó un informe que enciende las alarmas sobre la circulación de fentanilo en el país y su posible uso en mezclas con otras sustancias como la ketamina, sin que los consumidores conozcan la composición real de lo que adquieren en el mercado ilegal. El documento, titulado «Situación del fentanilo y otros opioides sintéticos con fines no médicos en Colombia», recoge información de más de una década, entre 2013 y 2025, y documenta incautaciones, mortalidad, consumo y medidas de prevención.
El fentanilo es un opioide sintético de uso médico legal para el tratamiento del dolor, que en presentaciones farmacéuticas se encuentra en ampollas y parches transdérmicos, mientras que el producido ilegalmente puede aparecer en polvo, comprimidos o mezclado con otras drogas. El informe del ODC advierte que la detección de varias sustancias en un mismo análisis toxicológico no permite confirmar si fueron consumidas juntas o en momentos distintos, y aclara que no presenta una cifra específica que confirme mezclas de fentanilo con tusi; la sustancia sintética identificada en los casos de mortalidad es principalmente ketamina.
Cifras de incautaciones y mortalidad
Según los registros de la Policía Nacional, entre 2018 y 2025 se presentaron 70 casos de incautación de fentanilo. Las ampollas decomisadas pasaron de 17 en 2019 a 5.692 en 2024, el año con mayor cantidad, mientras que en lo corrido de 2025 se han incautado 1.821. En 2024, las cifras más altas se registraron en Itagüí, con 1.165 ampollas; Sincelejo, con 1.300; y Maicao, con 2.000. En 2025 destacan los decomisos de 800 ampollas en Medellín durante febrero y de 500 en San Andrés, donde se reportó el primer caso en ese departamento. Los hallazgos corresponden principalmente a presentaciones farmacéuticas, lo que sugiere un posible desvío de medicamentos de canales legales a mercados ilegales.
En materia de mortalidad, el informe documenta 30 muertes relacionadas con fentanilo entre 2013 y 2023. De ese total, el 34,8% también presentaba otras sustancias sintéticas en los análisis toxicológicos, principalmente ketamina. El ODC subraya que la detección de varias sustancias en un mismo análisis no implica necesariamente que hayan sido ingeridas de forma simultánea, pero sí evidencia la complejidad del fenómeno y la necesidad de mantener la vigilancia sobre la composición de las drogas ilegales.
Hallazgos y respuesta institucional
El informe también identificó tres hallazgos de producción ilegal de opioides sintéticos en 2022. En Soacha, Cundinamarca, se encontró UF-17 en estampillas de papel; en Cartagena, Bolívar, se detectó hidroxitiofentanilo en polvo; y en el aeropuerto El Dorado de Bogotá se interceptó una encomienda procedente de Estados Unidos con destino a Itagüí que contenía una mezcla de heroína con p-fluorofentanilo. Sin embargo, no se ha identificado ningún laboratorio clandestino de fentanilo en Colombia ni se han detectado nitacenos, otro tipo de opioides sintéticos que han aparecido en otros países.
En cuanto al consumo, 45 personas solicitaron tratamiento por consumo problemático de fentanilo entre 2021 y 2025, según el Sistema de Información de Sustancias Psicoactivas (Suicad). El perfil predominante corresponde a hombres adultos de 20 a 40 años, residentes principalmente en Bogotá y Antioquia. Para hacer frente a esta situación, el Consejo Nacional de Estupefacientes expidió la Resolución 004 de 2025, que refuerza el control de sustancias químicas utilizadas para la fabricación de fentanilo, y el Ministerio de Salud actualizó los listados de sustancias fiscalizadas y precursores químicos mediante la Resolución 000116 de 2026. La Policía Nacional, por su parte, adelanta la estrategia «Anticipar para Cuidar», junto con la capacitación de profesionales y la actualización de tecnologías de detección. El Sistema de Alertas Tempranas también fortaleció el intercambio de información entre instituciones y organizaciones de la sociedad civil.
El ODC analizó alrededor de 1.700 muestras de sustancias psicoactivas en los últimos tres años para monitorear la composición de las drogas ilegales. Si bien el informe no confirma una emergencia por fentanilo en Colombia, sí justifica mantener una vigilancia permanente sobre este opioide y las mezclas que puedan circular en el mercado ilegal, especialmente ante el posible desvío de medicamentos de uso médico hacia canales ilícitos. Los datos de mortalidad por fentanilo correspondientes a 2024 y 2025 aún están en proceso de consolidación y análisis.










