Exministros del gobierno de Gustavo Petro denunciaron que contratistas de entidades estatales, empezando por el Ministerio de Minas y Energía, están siendo presionados para firmar la terminación anticipada de sus contratos bajo la figura del «mutuo acuerdo». En respuesta a lo que califican como una «persecución de corte fascista», los exfuncionarios convocaron a marchas el próximo miércoles 14 de octubre en Bogotá y en todo el país.
El exministro de Minas y Energía, Edwin Palma, advirtió que ya circulan cartas del Ministerio que proponen a los contratistas finalizar sus vínculos contractuales citando la Directiva Presidencial 04. «Un mutuo acuerdo exige su consentimiento: nadie está obligado a firmar», señaló Palma, quien además publicó un «manual» orientativo para que los trabajadores soliciten explicaciones por escrito, revisen los documentos antes de firmar y, de ser necesario, consulten a un abogado. El exfuncionario recomendó poner en conocimiento de la Procuraduría General de la Nación cualquier presión indebida, esperando que ese organismo actúe «conforme a la Constitución y la ley».
«Atención contratistas del Ministerio de Minas y Energía. Van más de dos meses de improvisación, el Gobierno sigue sin completar equipos para enfrentar El Niño… Ya circulan cartas del Ministerio de Minas que proponen a contratistas terminar sus contratos ‘de mutuo acuerdo’, citando la Directiva Presidencial 04».
Edwin Palma, exministro de Minas y Energía
El exministro de Trabajo, Antonio Sanguino, llevó la denuncia más allá al asegurar que la situación no es exclusiva de esa cartera. «¡Eso está ocurriendo en todas las entidades públicas! Es una masacre laboral de Abelardo de la Espriella y los trabajadores y contratistas de prestación de servicios deben actuar colectivamente acudiendo a todas las acciones legales y a la movilización popular», afirmó. La denuncia se produce en medio de una alta tensión institucional, mientras el viceministro de Energía habría salido del cargo tras apenas dos meses y el director de Energía ha sido denunciado por presentarse al Congreso sin estar debidamente posesionado.
Contexto de las movilizaciones
La convocatoria a la marcha del 14 de octubre, que partirá a las 10:00 a.m. desde el Parque Nacional hasta la Plaza de Bolívar en Bogotá, cuenta con el respaldo de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Fecode y otros sectores sindicales, que suman a la protesta reivindicaciones relacionadas con la defensa de la educación pública, los derechos laborales y la paz. Sin embargo, la Confederación General del Trabajo (CGT) se desmarcó de la movilización. En un comunicado fechado el viernes 9 de octubre, la central obrera afirmó no haber identificado «los suficientes elementos» para respaldar un llamado a marchar contra el gobierno de Abelardo de la Espriella. «La CGT no se moviliza ni convoca a sus organizaciones afiliadas por convocatoria o llamado de sectores partidistas y políticos que por ideología lo promueven», señalaron su presidente, Jorge Iván Díez Vélez, y el secretario general, Francisco A. Burchardt Melo.
«La CGT no se moviliza ni convoca a sus organizaciones afiliadas por convocatoria o llamado de sectores partidistas y políticos que por ideología lo promueven».
Comunicado de la CGT, firmado por Jorge Iván Díez Vélez y Francisco A. Burchardt Melo
En lugar de sumarse a las marchas, la CGT invitó a sus afiliados a formular propuestas para el Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030, enfocadas en la protección del empleo, la estabilidad laboral, la lucha contra la informalidad y el fortalecimiento de la seguridad social, manteniendo su disposición al diálogo con la Presidencia. Mientras tanto, exministros y centrales sindicales insisten en que las presiones a contratistas constituyen una reestructuración encubierta del personal estatal, y llaman a los trabajadores a actuar tanto en los tribunales como en las calles.










