En medio de una aguda controversia pública, el Ministerio de Educación denunció esta semana que recibió del gobierno del presidente Gustavo Petro las obras del Multicampus de Suba con retrasos que alcanzan el 52% en el Lote 1 y el 73% en el Lote 2, mientras el exministro de Educación Daniel Rojas salió a defender la gestión anterior y aseguró que los recursos y los mecanismos de seguimiento para exigir el cumplimiento del contratista ya estaban garantizados. El proyecto, que busca ampliar el acceso a la educación superior pública para los jóvenes del noroccidente de Bogotá, enfrenta así una nueva etapa de incertidumbre sobre quién es el responsable de los atrasos y sobre cuándo podrá entrar en funcionamiento.
La cartera educativa, ahora bajo nueva administración, reportó la situación a través de sus redes sociales con un mensaje contundente: «Con un terrible incumplimiento recibimos el Multicampus de Suba: el gobierno Petro dejó la obra con un atraso de 52% en el Lote 1 y 73% en el Lote 2». El Ministerio añadió que «nadie le inició proceso de incumplimiento al contratista» y señaló que la fase de concreto, la de mayor inversión con un presupuesto superior a los 243.000 millones de pesos, quedó «sin ingeniería, permisos, licencias, obra ni recursos». Pese al difícil panorama, el Gobierno Nacional afirmó que trabaja articuladamente con la Alcaldía de Bogotá para destrabar el proyecto y que ya concluyeron los ajustes logísticos para reiniciar labores, con el compromiso de «garantizar que los jóvenes de Suba reciban su servicio educativo».
Un pulso por las responsabilidades contractuales
La respuesta del exministro Daniel Rojas no se hizo esperar y elevó el tono de la discusión al señalar directamente al nuevo Gobierno. Rojas aseguró que la administración Petro dejó asegurados los recursos y contratada la fase modular con interventoría, y que el contrato contiene las herramientas para hacer cumplir las obligaciones del contratista. En sus declaraciones, el exfuncionario explicó que «el contratista de la obra modular tiene obligaciones, y el contrato da las herramientas para hacerlas cumplir. Por eso la interventoría le fijó una ruta con fechas y le advirtió por escrito que vendrían multas y sanciones si se apartaba de ella. Esas fechas, a finales de agosto y de septiembre, y esas herramientas quedaron en manos de este Gobierno. Si la obra se detuvo, se detuvo con el nuevo gobierno. Y si no se detuvo, no había nada que ‘reiniciar'». Con estas palabras, Rojas trasladó la responsabilidad de la continuidad de las obras a la administración entrante.
«Los estudiantes están en las sedes de sus universidades porque así lo previó el plan de contingencia. Esa contingencia termina el día en que se entreguen los lotes. Y entregarlos hoy les corresponde a ustedes»
Daniel Rojas, exministro de Educación
El exministro también remitió a un comunicado del Ministerio de Educación de marzo pasado, en el que se respaldaba que la estructuración de la fase definitiva del proyecto tomaría aproximadamente once meses. Ese plazo, sumado a las fechas de seguimiento fijadas por la interventoría para finales de agosto y de septiembre, quedó en manos del nuevo equipo de la cartera, según Rojas. Mientras tanto, el proyecto avanza en medio de un plan de contingencia que mantiene a los estudiantes en las sedes de sus respectivas universidades, tal como estaba previsto desde la planeación inicial. La primera fase del multicampus contempla la creación de 920 cupos nuevos y la oferta de ocho programas académicos, con la participación de cuatro instituciones de educación superior: la Universidad Pedagógica Nacional, la Universidad Distrital, el Colegio Mayor de Cundinamarca y la Escuela Tecnológica Instituto Técnico Central.
El futuro del Multicampus de Suba sigue siendo incierto, pues no se ha anunciado una fecha de terminación de las obras ni un cronograma detallado para la entrega de las instalaciones definitivas. Los terrenos, que fueron entregados en comodato a la Universidad Pedagógica Nacional, serán administrados por esa institución una vez concluya el proyecto. Por ahora, la controversia entre el Ministerio de Educación y el exministro Rojas deja en evidencia las profundas diferencias sobre la gestión del proyecto y sobre las condiciones contractuales que rodean la continuidad de las obras. Mientras el Gobierno actual asegura que «desde el Gobierno Nacional y con la Alcaldía de Bogotá, trazamos la ruta para destrabarlo», la comunidad académica y los futuros beneficiarios del multicampus esperan que las disputas políticas no sigan retrasando un proyecto clave para el acceso a la educación superior en el noroccidente de la capital.










