Las autoridades en el departamento del Magdalena elevaron hasta 50 millones de pesos la recompensa por información que permita la recaptura de alias Mongolo y alias El Guajiro, dos de los 41 detenidos que se fugaron en la madrugada del lunes 12 de octubre del Centro de Traslado por Protección (CTP) de Santa Marta. Mario Alejandro Méndez Aguilar, conocido como alias Mongolo, es señalado como segundo jefe financiero de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), mientras que Yohan Amauris Cujia Orozco, alias El Guajiro, figura como uno de los fugitivos prioritarios para los organismos de seguridad. La decisión se adoptó en un Comité Territorial de Orden Público con presencia del Ejército, la Policía Magdalena, la Policía Metropolitana, la Armada Nacional y la Unidad Nacional de Protección, y contó con el respaldo de la gobernadora Margarita Guerra, quien orientó la articulación institucional para facilitar el flujo de información hacia las autoridades.
La fuga se registró apenas nueve días después de que alias Mongolo fuera capturado el sábado 3 de octubre en la vereda Pueblito, corregimiento de Guachaca, zona rural de Santa Marta, en un puesto de control del Ejército con participación del Batallón de Montaña Número Seis de la Segunda Brigada, el Grupo Liviano de Caballería Número Siete, inteligencia militar y el Gaula de la Policía Nacional. En el momento de su detención se le incautaron un revólver con cartuchos, un teléfono móvil y un documento de identidad falso que, según las investigaciones, habría utilizado para evadir controles. Su captura inicial fue posible gracias a labores de inteligencia que lo ubicaron en esa zona rural, donde mantenía actividades ilícitas vinculadas a la estructura armada que opera en la Sierra Nevada.
Perfil de alias Mongolo
La trayectoria delictiva de alias Mongolo se remonta a 1995, cuando inició su participación en las autodefensas lideradas por Hernán Giraldo. Posteriormente integró el Bloque Resistencia Tayrona como miembro raso y desde 2019 se consolidó como mano derecha de alias Pinocho, jefe de las ACSN señalado como ordenante de múltiples acciones violentas. Tras la consolidación de esa organización, Mongolo asumió el rol de segundo jefe financiero, lo que lo convirtió en pieza clave para el control de los recursos ilegales. El Ejército lo vincula con la quema de vehículos durante el paro armado del 21 de septiembre y con acciones realizadas entre el 21 y 25 del mismo mes en la Troncal del Caribe, presuntamente ordenadas por alias Pinocho después de la muerte de alias Cholo, segundo jefe de las ACSN.
Además, se le atribuye el control de cobros extorsivos en la Troncal del Caribe, entre Magdalena y La Guajira, contra sectores hoteleros, ganaderos, de construcción y transporte, así como su participación en homicidios selectivos, desplazamientos forzados, cobro de gramaje y control de rutas del narcotráfico. Esa combinación de delitos lo convierte en un objetivo de alta prioridad para las fuerzas militares y de policía, que consideran su recaptura esencial para desarticular las finanzas de la organización.
Recompensas y esfuerzos institucionales
La Gobernación del Magdalena ofrece hasta 50 millones de pesos por información que conduzca a la captura de Mongolo y El Guajiro, mientras que la Alcaldía de Santa Marta dispuso una recompensa adicional de 15 millones de pesos. Para el resto de los 41 evadidos, las autoridades mantienen una recompensa general de hasta 5 millones de pesos. El presidente Abelardo de la Espriella pidió que la búsqueda de estos dos fugitivos tuviera atención prioritaria, y la Policía Nacional difundió los nombres y rostros de todos los detenidos que escaparon, cuyos delitos incluyen hurto, microtráfico y otras conductas. La fuga masiva puso en evidencia fallas de seguridad en el CTP de Santa Marta, y las autoridades han intensificado los operativos de rastreo en la región caribe y en zonas fronterizas, ante la posibilidad de que los fugitivos intenten salir del país o refugiarse en áreas montañosas donde históricamente han operado los grupos armados.










