La representante a la Cámara por Bogotá, Lalis, del Pacto Histórico, encendió las alarmas este 12 de octubre al denunciar graves fallas de organización, sobrecupo y desmayos durante la segunda jornada de Rock al Parque, que se celebró el día anterior en el Parque Metropolitano Simón Bolívar. A través de una contundente publicación en su cuenta de X, la congresista advirtió que el evento, que conmemoraba sus 30 años, estuvo a punto de convertirse en una tragedia, y dirigió sus críticas directamente contra la Alcaldía de Bogotá y el alcalde Carlos Fernando Galán.
El mensaje de Lalis describe un panorama de caos y descontrol en el festival gratuito, organizado por el distrito a través del Instituto Distrital de las Artes (Idartes). Según la representante, el parque alcanzó su capacidad total con la presencia de más de 274.000 asistentes, pero la organización continuó permitiendo el ingreso de personas, superando con creces el aforo permitido. La situación se agravó en los momentos de salida, cuando, según su denuncia, unas 200.000 personas tuvieron que evacuar por una única puerta de apenas tres metros de ancho, un colapso que, en sus palabras, pudo haber desencadenado una tragedia humana de incalculables consecuencias.
Denuncia de fallas logísticas y médicas en Rock al Parque
La congresista no solo señaló el problema del aforo, sino que también puso de relieve la crítica situación de los asistentes, muchos de los cuales sufrieron desmayos, deshidratación y ataques de pánico sin recibir la atención médica oportuna. «Gente desmayada, deshidratada y en pánico sin ninguna atención, más que la de los mismos asistentes», relató Lalis, quien además describió la imposibilidad de moverse entre escenarios debido a la aglomeración. La representante fue enfática al afirmar que la responsabilidad recae en la administración distrital: «La alcaldía nos debe muchas explicaciones», sentenció, y exigió al alcalde Galán tomar medidas correctivas para la jornada final del festival.
«Lo de ayer en Rock Al Parque es GRAVÍSIMO. Estuvimos a punto de presenciar una tragedia… Habilitaron la salida de 200Mil personas por una sola puerta de 3M, eso pudo haber terminado en una tragedia»
Lalis, Representante a la Cámara por Bogotá
La denuncia de la representante encontró eco en una ola de reclamos virales por parte de los asistentes, quienes reportaron desorganización en la salida y la falta de buses a pesar de las rutas anunciadas. Ante el caos, la propia directora del Idartes, María Claudia Parías, reconoció la magnitud del problema en una declaración que se filtró a la opinión pública, señalando que la participación ciudadana estaba desbordando la capacidad del evento. Aunque se había anunciado un robusto dispositivo de movilidad con accesos adicionales y la operación extendida de TransMilenio con 17 servicios TransMiZonales extra hacia estaciones como CAN-British Council y Salitre El Greco, la realidad en el terreno fue muy distinta, con miles de personas intentando abordar el sistema de transporte sin éxito.
A pesar de la grave advertencia de Lalis, la tercera y última jornada del festival, que se celebró posteriormente, transcurrió sin contratiempos mayores, cerrando así la edición aniversario del emblemático evento bogotano. Sin embargo, la polémica dejó un sinsabor en la conversación pública, no solo por los problemas logísticos, sino también por las reacciones de algunos seguidores que llegaron a especular con intenciones políticas detrás de la masiva concurrencia, mencionando incluso la cifra de 290.000 asistentes y sugiriendo que algunos sectores buscaban una tragedia para justificar la cancelación del festival. Otros, en cambio, criticaron la falta de control y seguridad en un evento que convocó a multitudes en un espacio diseñado para menos personas, alimentando un debate que seguirá dando de qué hablar en los círculos políticos y culturales de la capital.










