Dólar podría mantenerse cerca de $3.000 hasta 2026 por déficit fiscal: Banco de la República

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El gerente general del Banco de la República, Leonardo Villar, aseguró este martes ante la Cámara de Representantes que el dólar en Colombia podría mantenerse en niveles cercanos a los $3.000 hasta el cierre de 2026, debido al alto déficit fiscal del Gobierno y a la necesidad de financiarlo a través de la colocación de títulos de tesorería (TES) en el mercado local. Durante la presentación, Villar explicó que la persistencia de la moneda estadounidense en valores bajos no es un fenómeno transitorio, sino el resultado de un esquema en el que el Estado atrae dólares de inversionistas extranjeros que buscan comprar deuda pública en pesos, lo que fortalece la divisa colombiana.

La declaración se produce en un contexto de fuerte apreciación del peso, que acumula cerca del 14% en lo corrido de 2026 y que cerró el 13 de octubre por debajo de los $3.200, según la plataforma Set-FX. Este nivel contrasta con los registros superiores a los $4.000 observados en años anteriores y obedece a una combinación de factores internos y externos, entre ellos el elevado diferencial de tasas de interés frente a Estados Unidos, los precios récord del petróleo, el café y el oro, y un dólar global más débil durante gran parte del período.

Un déficit que financia la fortaleza del peso

En su intervención, Villar señaló que el déficit fiscal sigue siendo «extraordinariamente alto» y que el Gobierno recurre de manera intensiva al mercado interno para financiarse, mediante la emisión de TES. «El Gobierno coloca muchos títulos en el mercado interno, coloca muchos TES y atrae recursos, y los inversionistas mismos convierten los dólares en pesos para comprar esos TES. En cualquiera de los dos casos entran muchos dólares al país», afirmó el gerente, citado en la sesión. Esa dinámica, explicó, ha sido el principal motor de la baja cotización del dólar, a pesar de que históricamente el déficit se asociaba con presión alcista sobre la moneda.

Según las proyecciones citadas por Villar, el déficit fiscal cerrará en 7,2% del PIB este año y alcanzará el 9,4% en 2027, una senda que refleja la dificultad del ajuste. Precisamente, el anuncio del Ministerio de Hacienda sobre un Presupuesto General de la Nación de $634,9 billones para 2027, con un déficit por encima del 6%, generó un repunte del dólar hacia los $3.200 y elevó el riesgo país medido por los CDS a cinco años, por encima de Brasil, México, Chile y Perú. Villar advirtió que, aunque el déficit se ha hecho más transparente y explícito, «sigue siendo un déficit fiscal extraordinariamente alto con perspectiva de que siga siéndolo incluso el año entrante, porque es muy difícil el proceso de reducirlo».

«Se ha hecho más transparente, más explícito el déficit, pero sigue siendo un déficit fiscal extraordinariamente alto con perspectiva de que siga siéndolo incluso el año entrante, porque es muy difícil el proceso de reducirlo»

Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República

Tasas altas, inflación y un dólar global fuerte

El Banco de la República subió su tasa de interés al 12,25% el 30 de septiembre de 2026, con lo que mantiene el segundo diferencial de tasas más alto de la región frente a la Reserva Federal, solo detrás de Brasil. La inflación, que sigue por encima del 6% anual, llevó al Emisor a sostener una política monetaria restrictiva que amplía el atractivo de los activos colombianos para los inversionistas extranjeros. Ese flujo de capitales, sumado a las remesas, la inversión extranjera y una mejor percepción del país tras las elecciones, ha amortiguado las presiones alcistas sobre el dólar, según el informe de Occieconómicas.

Sin embargo, los analistas advierten que el escenario cambiará en la medida en que las condiciones externas se endurezcan. En septiembre de 2026, la Reserva Federal elevó su tasa a un rango de 3,75% a 4%, lo que fortaleció el dólar a nivel global y generó volatilidad en las monedas emergentes. A esto se suma la cotización del Brent, que ronda los USD 100 por barril, prácticamente duplicada desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, un factor que, si bien favorece los términos de intercambio de Colombia, también introduce incertidumbre sobre el comportamiento del comercio mundial.

«Estamos ante una dinámica cambiaria de dos velocidades. La fortaleza inicial del peso mostró la efectividad del diferencial de tasas y el apetito por activos locales, pero el posterior repunte del dólar evidencia que las condiciones del mercado cambian con rapidez cuando convergen la cautela de la Reserva Federal y las incertidumbres del entorno fiscal interno»

David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente

El debate sobre el dólar «para abajo»

Las declaraciones de Villar reavivaron el debate entre los economistas locales. Felipe Campos, gerente de Inversión y Estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria, cuestionó en su cuenta de X la paradoja que rodea al fenómeno: «Es impactante que la razón por la que tantos economistas colombianos decían que el dólar no era para abajo —el déficit fiscal— sea hoy el argumento de ellos mismos para explicar que el dólar cae: plata buscando tasas altas internas». En otro mensaje, insistió en que el dólar «es muy difícil de pronosticar, pero no tan difícil de entender», y criticó la «visión localista» que, a su juicio, impide comprender la dinámica real del mercado cambiario.

La apreciación del peso ha tenido efectos mixtos sobre la economía. Favorece a los importadores de materias primas, tecnología, medicamentos e insumos, y reduce el costo del servicio de la deuda externa, pero perjudica a los exportadores de café, flores y manufacturas, al turismo receptivo y al valor local de las remesas. En ese escenario, Cubides recomendó a las empresas contemplar escenarios cambiarios más amplios en sus presupuestos, utilizar coberturas para compras futuras y evitar descalces entre la moneda de sus deudas y la de sus ingresos.

La proyección de Villar sobre un dólar estable cerca de los $3.000 hasta 2026 supone que el déficit fiscal se mantendrá como el ancla del flujo de capitales hacia el país. No obstante, el propio gerente reconoce que el margen de maniobra es limitado: si el mercado pierde confianza en la sostenibilidad de las cuentas públicas, o si la Reserva Federal endurece aún más su política monetaria, la entrada de dólares podría revertirse con la misma velocidad con la que llegó. Por ahora, el equilibrio entre tasas altas, emisión de deuda y un peso fuerte parece sostenible, pero los riesgos externos y la fragilidad fiscal interna mantienen la alerta entre los agentes del mercado.

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