Desempleo nacional sube a 9,4% en agosto por fin de estímulos fiscales

Compartir en redes sociales

La tasa de desempleo en Colombia subió a 9,4% en agosto de 2026, lo que representa un aumento de 0,8 puntos porcentuales frente al mismo mes del año anterior, cuando se ubicó en 8,6%. El dato fue presentado el 13 de octubre de 2026 por el Banco de la República ante la Comisión Tercera de la Cámara de Representantes, y el gerente general de la entidad, Leonardo Villar, atribuyó el incremento al agotamiento de los estímulos a la demanda que se apoyaban en gasto público y déficit fiscal. La cifra interrumpió la tendencia de reducción del desempleo que venía registrando el país durante 2026 y encendió las alarmas sobre el comportamiento del mercado laboral en el nuevo escenario de austeridad impuesto por el gobierno de Abelardo de la Espriella.

El resultado de agosto mostró además un deterioro en varios indicadores complementarios. La tasa desestacionalizada se ubicó en 9,7%, mientras que la participación laboral cayó de 63,9% a 63,3%, lo que significa que menos personas salieron a buscar trabajo. La población ocupada se redujo en 126.000 puestos en comparación con agosto de 2025, y el desempleo en las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas saltó de 7,8% a 9,1%. Por género, la brecha se mantuvo: el desempleo femenino llegó a 11,6%, mientras que el masculino fue de 7,7%. Las ciudades con mayores tasas de desocupación fueron Quibdó, Cartagena y Sincelejo.

El fin de los estímulos fiscales y el cambio de rumbo económico

El gerente del Banco de la República fue contundente al explicar las causas del aumento del desempleo: el final de los impulsos que se basaban en gasto público y déficit fiscal. Durante el gobierno de Gustavo Petro, el país logró la tasa de desempleo más baja del siglo, con un 8,3%, pero ese resultado se alcanzó mediante un modelo de mayor intervención estatal que dejó un déficit fiscal superior al 6% del PIB. La administración de Abelardo de la Espriella revirtió esa política y optó por la austeridad y la reducción del déficit, lo que implicó un ajuste que, según el Emisor, se refleja ahora en una menor demanda laboral privada. Villar también mencionó que parte de la caída en la ocupación podría estar asociada al terremoto del 10 de agosto, aunque evitó confirmar que ese fenómeno sea la causa exclusiva.

«El final de esos impulsos tan fuertes que se apoyaban en gasto público y déficit fiscal»

Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República

El expresidente Gustavo Petro no tardó en reaccionar a los datos y defendió la gestión de su gobierno en materia laboral. En un mensaje publicado tras conocerse las cifras, Petro contrastó sus resultados con los de otros países de la región y criticó el retorno a políticas que, en su opinión, ya fracasaron en el pasado.

«Mientras en mi gobierno logré la menor tasa de desempleo del siglo (8,3%) cambiando el modelo económico y superando el neoliberalismo, países como Argentina, Chile y Colombia en el mes de agosto disparan el desempleo hasta casi dos dígitos de porcentaje por retornar a un pasado ya fracasado: el neoliberalismo»

Gustavo Petro, expresidente de Colombia

Sectores afectados y perspectivas del mercado laboral

El informe del Banco de la República detalló que las mayores pérdidas de empleo se concentraron en industrias manufactureras, actividades artísticas y de entretenimiento, y el sector agropecuario. En contraste, el empleo público mantuvo un aporte positivo a la generación de ocupación durante 2026, mientras que el sector privado perdió dinamismo. Los sectores que encabezaron la creación de empleo fueron alojamiento y comidas, construcción, transporte y entretenimiento. La informalidad urbana se redujo 1,2 puntos porcentuales hasta llegar a 40,8%, mientras que la rural bajó levemente de 82,8% a 82,5%. Sin embargo, el subíndice de calidad del empleo se ubicó en 39,83 puntos en junio, 3,7 puntos por debajo del promedio de los últimos doce meses, y el subíndice de formalidad alcanzó en junio su nivel más bajo desde marzo.

Bancolombia, en su análisis de los resultados, coincidió con el diagnóstico del Emisor y señaló que el deterioro del empleo privado llevó a una contracción anual de los ocupados y a un repunte de la tasa de desempleo. La entidad proyecta una tasa de desempleo urbano promedio de 8,7% para 2026 y de 9,1% para 2027, lo que anticipa que la recuperación del mercado laboral será lenta y estará condicionada al comportamiento de la inversión privada y a la consolidación del ajuste fiscal. El gerente del Banco de la República, por su parte, dejó abierta la posibilidad de que parte del deterioro haya sido coyuntural, a la espera de los próximos datos para determinar si el terremoto del 10 de agosto tuvo un efecto pasajero o si, por el contrario, el mercado laboral enfrenta un problema estructural más profundo.

«El deterioro del empleo privado llevó a una contracción anual de los ocupados y a un repunte de la tasa de desempleo»

Bancolombia, informe de análisis

«Hay que ver si eso es una caída que fue coyuntural, hay que ver si estuvo muy asociada al terremoto»

Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República

Con este panorama, el país enfrenta un escenario complejo en el que el ajuste fiscal y la austeridad impulsados por el gobierno de Espriella buscan corregir los desequilibrios heredados de la administración anterior, pero a costa de un mayor desempleo. La pregunta que queda en el aire es si la reducción del déficit podrá sostenerse sin sacrificar la generación de puestos de trabajo, o si el costo social de la estabilización económica será demasiado alto para una población que aún no termina de recuperarse de los efectos del terremoto y de la desaceleración del empleo privado.

Sigue leyendo