El delantero colombiano Kevin Viveros, hoy máximo goleador del Brasileirão con 21 tantos, reveló en una entrevista con Blu Radio que en 2021, tras quedar sin equipo, llegó a considerar seriamente el retiro del fútbol profesional. El jugador de 26 años, nacido en Buenaventura y actualmente estrella del Athletico Paranaense, relató el momento más duro de su carrera cuando, después de salir de América de Cali, pasó un año desempleado, manteniéndose activo solo gracias a invitaciones de amigos para jugar partidos informales, mientras su familia y su entonces novia, ahora esposa, fueron su principal sostén.
La entrevista, emitida el martes 13 de octubre de 2026 y conducida por el periodista Juan Carlos Cortés, abordó el resurgimiento de Viveros, quien fue convocado por primera vez a la selección Colombia para la fecha FIFA de septiembre y octubre. Su historia de resiliencia cobra relevancia hoy porque, tras aquel año sin club, fichó por Carabobo F.C. de Venezuela el 16 de enero de 2022, donde en 38 partidos marcó 21 goles, un impacto inmediato que lo catapultó al fútbol brasileño. Actualmente, con contrato hasta 2028 con Athletico Paranaense, club que ocupa el tercer lugar en la Serie A, Viveros lidera la tabla de goleadores del campeonato con 21 dianas, la más reciente en la victoria 4-1 sobre Chapecoense, donde anotó dos tantos.
“Estuve un año sin jugar”
En sus declaraciones, Viveros describió con crudeza aquella etapa: “Sí, estuve un año sin jugar. Salí de América de Cali, me entregaron los papeles y fue muy duro para mí. Muy duro, pues uno, después de venir haciendo su proceso, ¿qué hace sin jugar?”. El delantero, que también tuvo pasado en La Equidad, Deportivo Cali y Atlético Nacional, contó que no perdió la fe: “No perdí nunca la fe, me mantenía entrenando y jugando. Lo que me invitaran mis compañeros y amigos, iba a jugar porque en ese momento estaba desempleado”.
El apoyo de su entorno fue decisivo. Sobre su entonces novia, Nayarid Restrepo, con quien se casó el 12 de junio de 2026, recordó: “Algunas veces, cuando yo no tenía para irla a visitar, ella me pagaba el pasaje para yo ir. En ese tiempo me la pasaba mucho con ella; disfruté entrenar en la mañana. Los fines de semana, si no hacía nada, irme para donde mi novia porque no tenía más nada. Mi familia también me ayudaba con algo enviándome de Buenaventura; no era mucho, pero me servía porque era un momento muy duro”.
“Nadie estuvo, hasta los amigos se perdían. Solo estuvieron mi familia y mi novia, que era en ese momento; ahora es mi esposa, los que estuvieron para mí. Agradezco a Dios y a Carabobo por darme la oportunidad, porque un año sin jugar y ficharme, y hacer todo lo que hice allá también, fue una locura. Desde ahí empecé a surgir; hasta ahora no paro y espero seguir creciendo más”
Kevin Viveros, delantero de Athletico Paranaense
El delantero, quien anotó 21 goles en 38 partidos con Carabobo, atribuye su éxito a la fe inquebrantable: “En 38 partidos, marqué 21 goles. Ese tiempo le agradezco mucho a Dios porque creo que nunca perdí la fe en él. Dándome inteligencia y paciencia para no desfallecer, que iba a llegar la oportunidad para cambiar la vida de mi familia, y así fue”. La convocatoria a la selección Colombia fue confirmada por el propio club mediante una publicación en X que mostró la emoción del jugador y su familia, cerrando así un capítulo de superación que lo llevó de estar a punto de retirarse a ser la figura del fútbol brasileño.










