Colombia dio un paso trascendental en su política exterior al inaugurar oficialmente su embajada en Jerusalén, restableciendo las relaciones diplomáticas con Israel después de la ruptura ordenada el 1 de mayo de 2024 por el entonces presidente Gustavo Petro. El acto oficial, realizado el miércoles 14 de octubre, contó con la presencia del canciller colombiano Omar Bula Escobar, quien encabezó la ceremonia de traslado de la sede diplomática desde Tel Aviv hasta la capital israelí, cumpliendo una promesa de campaña del presidente Abelardo de la Espriella.
La decisión marca un giro radical en la diplomacia colombiana, que durante casi dos años mantuvo cerrada su representación en Israel tras la ofensiva militar en la Franja de Gaza. En la ceremonia participaron altos funcionarios israelíes, entre ellos el ministro de Relaciones Exteriores Gideon Sa’ar, la embajadora de Israel en Colombia Vivian Aysen, y la embajadora colombiana en Israel Tania Gilinski, junto al director ejecutivo de la Confederación de Comunidades Judías de Colombia, Marcos Peckel. La apertura de la sede en Jerusalén, ciudad en disputa política, territorial y religiosa, ha generado controversia entre sectores progresistas, la oposición y la Organización para la Cooperación Islámica, que la consideran un distanciamiento de la posición histórica de Colombia sobre la causa palestina.
Cooperación bilateral y gestos humanitarios
En un comunicado oficial, la Cancillería colombiana destacó que «esta presencia diplomática permitirá impulsar la cooperación en seguridad, comercio, inversión, agricultura, ciencia y tecnología, además de brindar apoyo a nuestros connacionales. Bajo el liderazgo de la embajadora Tania Gilinski, la Embajada trabajará para convertir las oportunidades de esta alianza estratégica en resultados concretos para los colombianos». Por su parte, el canciller Bula calificó el restablecimiento de relaciones como «mucho más que un motivo de esperanza. Es un milagro realmente», durante su visita al Museo del Holocausto en Jerusalén, donde sostuvo un encuentro espontáneo con connacionales que expresaron respaldo al gobierno de De la Espriella.
Durante la ceremonia, el canciller Bula entregó el pasaporte colombiano a Elkana Bohbot, ciudadano colombo-israelí liberado tras 738 días de cautiverio en manos de Hamás, luego del ataque del 7 de octubre de 2023. Bohbot, cuya nacionalidad colombiana fue otorgada durante el mandato de Petro por estar casado con la connacional Rebecca, entregó a Bula un libro que escribió durante su secuestro, afirmando: «Yo escribí el libro para que el pueblo colombiano conozca al pueblo israelí y sigan juntos el camino».
«Si soy elegido presidente, trasladaré inmediatamente la embajada de Colombia a Jerusalén. Hizo una promesa y la cumplió»
Gideon Sa’ar, ministro de Relaciones Exteriores de Israel
«¡Es oficial! ¡Queda establecida la Embajada de Colombia en Jerusalén! ¡Muchos éxitos en esta nueva etapa! Que sea un paso más en el fortalecimiento de los lazos de amistad entre nuestras naciones. ¡Israel y Colombia siempre unidas!»
Vivian Aysen, embajadora de Israel en Colombia
El canciller israelí Gideon Sa’ar subrayó que «abrir una embajada en Jerusalén no es solo reconocer el hecho político evidente de que Jerusalén es la capital de Israel; es también reconocer una verdad histórica que ninguna persona honesta puede negar». El director ejecutivo de la Confederación de Comunidades Judías de Colombia, Marcos Peckel, calificó la ciudad como «capital eterna del pueblo judío y del Estado de Israel». La medida, que reanuda la cooperación en seguridad, defensa y tecnología, representa un hito en la relación bilateral y un claro distanciamiento de la administración anterior, en medio de un complejo escenario diplomático internacional.









