El extremo colombiano Carlos Andrés Gómez, exjugador de Millonarios y actualmente en Vasco da Gama, fue expulsado el pasado 13 de octubre durante el partido de ida de la semifinal de la Copa Sudamericana contra Boca Juniors, disputado en La Bombonera de Buenos Aires. La expulsión se produjo al minuto 64, cuando Gómez, en una protesta efusiva por una falta cobrada, tocó al árbitro chileno Piero Maza en tres ocasiones, lo que llevó al juez a mostrarle dos tarjetas amarillas en menos de cinco segundos, dejando al equipo brasileño con diez jugadores para el tramo final del encuentro.
A pesar de la inferioridad numérica, Vasco da Gama logró imponerse por 1-0 gracias a un cabezazo de Adson al minuto 25, precisamente asistido por el propio Gómez en su única intervención directa en gol durante el torneo continental. El resultado, sin embargo, queda empañado por la ausencia del extremo para el partido de vuelta, programado para el martes 20 de octubre en un escenario aún sin definir. La expulsión obligará al director técnico a modificar su esquema ofensivo, y el nombre que suena con más fuerza para reemplazarlo es el de Marino Hinestroza, también colombiano y con paso por Atlético Nacional entre 2024 y 2025, aunque hasta ahora no ha logrado encontrar su mejor nivel en su primera experiencia internacional con el conjunto carioca.
El instante que cambió el partido
La acción que desencadenó la polémica ocurrió durante una jugada de presión en la que Gómez reclamó airadamente una falta. Piero Maza, sin dudarlo, le mostró la primera amarilla, pero el reclamo efusivo del jugador, que incluyó contacto físico con el árbitro, provocó de inmediato la segunda amonestación y, por ende, la roja. La discusión duró apenas segundos, pero sus consecuencias serán determinantes para la serie, ya que Vasco da Gama deberá afrontar la vuelta sin una de sus piezas clave en ataque.
El triunfo en La Bombonera deja una sensación agridulce para el equipo brasileño, que ahora deberá pensar en cómo sostener la ventaja sin Carlos Andrés Gómez. La posible inclusión de Marino Hinestroza, quien aún no ha rendido al nivel esperado, representa un riesgo que el cuerpo técnico deberá evaluar cuidadosamente. Mientras tanto, el futbolista colombiano deberá cumplir con la sanción correspondiente, y su expulsión quedará como una de las imágenes más recordadas de esta semifinal de la Copa Sudamericana.










