En una jornada histórica para la protección animal en Colombia, la Plenaria del Senado de la República aprobó el martes 14 de octubre de 2026 el Proyecto de Ley 04 de 2024, conocido como «No Son Mercancía», una iniciativa que prohíbe la reproducción, cría y comercialización de animales de compañía tras un período de transición de tres años desde su promulgación. La iniciativa, liderada por la senadora Andrea Padilla Villarraga de la Alianza Verde, busca enfrentar las formas de crueldad asociadas a la cría y venta de estos animales, y ahora continuará su trámite legislativo en la Cámara de Representantes, donde deberá superar dos debates más antes de pasar a sanción presidencial.
Durante el debate, la senadora Esmeralda Hernández del Pacto Histórico, proponente de una enmienda clave, respaldó la iniciativa subrayando que «no podemos legalizar y fomentar la cría ni la reproducción y comercialización de los animales que hoy hacen parte del 70 % de las familias colombianas». Con esta aprobación, el Senado envía un mensaje contundente sobre la necesidad de transformar la relación de la sociedad con los animales de compañía, reconociéndolos como seres sintientes y no como mercancía.
Transición de tres años y reconversión obligatoria
La ley establece un régimen transitorio de tres años contados desde su promulgación, durante el cual las personas naturales o jurídicas que actualmente se dediquen a la cría o comercialización de animales de compañía deberán reconvertir su actividad económica o cerrar sus operaciones. Durante este período, los establecimientos dedicados a estas actividades tendrán que cumplir estrictas exigencias en materia de bienestar animal, salud pública, identificación y trazabilidad. Además, solo podrán operar aquellos que estén inscritos en el Registro Mercantil, y cada animal entregado deberá contar con garantías sanitarias y un certificado veterinario emitido por un profesional con tarjeta profesional vigente.
La iniciativa también contempla la creación de un registro nacional para la inspección, vigilancia y control de estas actividades, con el objetivo de sacar de la clandestinidad una práctica que hoy opera en gran medida al margen de la ley. Se prohíbe expresamente exhibir perros, gatos y otras especies en vitrinas, urnas de cristal, jaulas o locales comerciales como oferta de venta, una práctica común en muchos establecimientos del país. El incumplimiento de estas disposiciones puede acarrear el decomiso de los animales y la imposición de sanciones administrativas a los infractores.
«La responsabilidad de un legislador es plantarse de frente a la realidad, mirarla a los ojos y ver cómo avanzar para eliminar, al menos, los frentes de mayor dolor»
Andrea Padilla Villarraga, senadora autora del proyecto
«No podemos legalizar y fomentar la cría ni la reproducción y comercialización de los animales que hoy hacen parte del 70 % de las familias colombianas»
Esmeralda Hernández, senadora del Pacto Histórico
Dentro de las modificaciones incorporadas durante el debate, se incluyó la prohibición inmediata de la venta de aves ornamentales, una medida que responde a las múltiples denuncias sobre el maltrato que sufren estas especies en el comercio ilegal. Con el visto bueno del Senado, el proyecto «No Son Mercancía» queda listo para su segundo round en la Cámara de Representantes, donde se espera que la discusión mantenga el mismo nivel de compromiso con la causa animal. De ser aprobado, el país dará un paso sin precedentes en la región al poner fin a la cría y venta de animales de compañía, consolidando un modelo basado en la adopción responsable y el respeto por la vida.










