El dólar estadounidense cerró la jornada del 14 de octubre en 3.172,49 pesos colombianos, registrando una caída del 0,69% frente al cierre anterior, cuando se ubicó en 3.194,63 pesos. Con este resultado, la moneda colombiana acumula dos días consecutivos de descenso, en una tendencia que refleja la debilidad global de la divisa estadounidense y un comportamiento positivo del peso en el mercado cambiario local. El reporte de cierre, difundido por Dow Jones y citado por Valora Analitik, confirma que la volatilidad del tipo de cambio se ha moderado considerablemente, al pasar de una referencia de 14,18% a un nivel actual de 8,61%.
En el balance semanal, el dólar presenta una variación negativa del 1,6%, mientras que en la comparación interanual la caída alcanza el 13,15%. Estos indicadores se enmarcan en un año en el que el peso colombiano se ha apreciado un 14% frente al dólar, comportamiento que coincide con un descenso del 9% en el índice DXY, que mide el valor de la divisa estadounidense frente a una canasta de monedas internacionales. En este contexto, la Reserva Federal mantiene su tasa de interés en un rango de 3,50% a 3,75%, mientras que el Banco de la República conserva su tasa de referencia en 9,25%, elementos que inciden directamente en el flujo de capitales y en la cotización de la moneda.
Proyección del dólar para 2026
De acuerdo con el Grupo Cibest de Bancolombia, citado por Valora Analitik, el promedio del dólar para 2026 se proyecta en 3.878 pesos colombianos. Esta estimación se sustenta en la expectativa de una debilidad sostenida de la divisa estadounidense a nivel global, el flujo constante de remesas hacia el país y la posibilidad de que el Banco de la República ajuste al alza sus tasas de interés, lo que haría más atractivos los activos denominados en pesos.
Riesgos para la moneda local
Pese al panorama favorable, los analistas advierten sobre riesgos que podrían presionar el tipo de cambio en el mediano plazo. Entre ellos sobresale la incertidumbre fiscal derivada del recorte en la calificación soberana de Colombia, el proceso electoral que se avecina y las medidas que el Gobierno nacional pueda adoptar para contener una eventual depreciación del peso. Estos factores podrían generar episodios de volatilidad y modificar la trayectoria esperada de la moneda.
El peso colombiano, controlado por el Banco de la República, circula en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, estas últimas de carácter bimetálico, mientras que la moneda de 1.000 fue retirada por problemas de falsificación. Los diseños de las monedas aluden a la biodiversidad del país, un rasgo distintivo que acompaña la identidad de una moneda que hoy se muestra más fuerte frente al dólar.










