La confianza de los consumidores colombianos dio un giro significativo en septiembre de 2026, cuando el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en 15,7%, según la más reciente Encuesta de Opinión del Consumidor publicada por Fedesarrollo. Este resultado representa un incremento de 14,1 puntos porcentuales frente al mismo mes de 2025, cuando el indicador apenas alcanzaba el 1,6%, y rompe una racha de dos meses consecutivos de caída. Sin embargo, el avance mensual fue modesto: apenas 0,2 puntos porcentuales por encima del registro de agosto, lo que sugiere que la recuperación, aunque firme en términos interanuales, aún se consolida lentamente.
Expectativas al alza, condiciones presentes a la baja
El comportamiento del ICC refleja una realidad dividida. Por un lado, el Índice de Expectativas del Consumidor, que mide la percepción sobre el futuro económico del país y de los hogares, saltó a 25,1% en septiembre, frente al 22,6% de agosto, con un incremento de 2,5 puntos porcentuales. La proporción de encuestados que prevé “buenos tiempos” para los próximos doce meses pasó de 16,7% a 21,3%, mientras que la valoración de las condiciones generales del país en un año mejoró de 14,8% a 19,9%. Por el contrario, el Índice de Condiciones Económicas, que evalúa la situación presente de los hogares y el país, retrocedió de 4,8% en agosto a 1,7% en septiembre, una caída de 3,1 puntos porcentuales. Esta brecha entre expectativas y realidad actual indica que, si bien los colombianos ven con optimismo el mediano plazo, todavía sienten las limitaciones del presente.
Bucaramanga lidera, Cali y Barranquilla pierden terreno
El análisis por ciudades revela contrastes marcados. Bucaramanga se destacó como la capital con mayor confianza, al registrar un ICC de 26,4%, con un aumento de 4,8 puntos porcentuales frente a agosto. Le siguieron Barranquilla, con 20,0% aunque con una caída de 4,6 puntos; Medellín, con 18,4% y un alza de 1,4 puntos; Bogotá, con 15,6% y un incremento de 1,5 puntos; y Cali, que con 7,2% sufrió el mayor retroceso mensual, al perder 5,5 puntos porcentuales. Así, mientras el optimismo se concentra en el oriente y el centro del país, la costa Caribe y el suroccidente muestran signos de deterioro en la confianza de sus hogares.
Estrato bajo impulsa la recuperación
Por nivel socioeconómico, el motor del repunte mensual fue el estrato bajo, cuyo ICC pasó de 10,8% en agosto a 15,2% en septiembre, un salto de 4,4 puntos porcentuales. En contraste, los estratos medio y alto retrocedieron: el medio cayó de 17,8% a 14,9% (2,9 puntos menos), y el alto descendió de 30,9% a 25,2% (5,7 puntos por debajo). Este comportamiento sugiere que la mejora en la confianza está llegando principalmente a los hogares de menores ingresos, posiblemente apalancada por mejores expectativas de empleo o ingresos futuros, mientras que los sectores más acomodados moderan su optimismo tras varios meses de cifras altas.
En comparación con septiembre de 2025, el panorama es claramente más favorable. Hace un año, el Índice de Expectativas del Consumidor era de apenas 2,6% y el de Condiciones Económicas rozaba el 0,1%. Doce meses después, ambos indicadores se ubican en 25,1% y 1,7%, respectivamente, lo que refleja una recuperación sostenida de la confianza, aunque el ritmo mensual sigue siendo moderado y persisten focos de debilidad en ciudades como Cali y en los estratos altos.










