El presidente de Independiente Santa Fe, Eduardo Méndez, reveló que advirtió con días de anticipación a la concesión Sencia sobre el mal estado de la gramilla del estadio El Campín, antes de que el partido entre Millonarios y Once Caldas fuera cancelado la noche del martes 13 de octubre. En declaraciones a Caracol Radio el miércoles 14 de octubre, Méndez aseguró que la semana anterior le comunicó a la empresa encargada del mantenimiento del escenario deportivo que el césped recién sembrado, traído del parque La Florida, no alcanzaría a estar en condiciones óptimas tras los conciertos de BTS realizados los días 2 y 3 de octubre. “La semana pasada le dije a Sencia que era muy difícil que pegara (la grama). Me llamaron a la paz y apoyo, lo que dice el presidente de la Dimayor”, afirmó el dirigente.
Advertencia ignorada
Méndez detalló que el sábado 10 de octubre visitó personalmente el estadio, pisó el césped y expresó sus dudas sobre el estado de la cancha. Sin embargo, los representantes de Sencia, junto con su agrónomo, sostenían que la grama sí podía recuperarse a tiempo. “Fui el día sábado, pisé la grama y ellos sostenían con el agrónomo que sí se podía, que eso pegaba. Ellos son los de la experiencia; yo no podía debatir”, explicó el presidente cardenal. La situación escaló hasta que la Dimayor suspendió el encuentro, dejando en evidencia las fallas en la logística de recuperación del campo tras el masivo evento musical.
El dirigente también recordó que ya había tenido roces con Sencia por la negativa a prestar el estadio para la final de la Liga Femenina, que finalmente se jugó en Tunja debido a la instalación de la tarima del concierto. “Solo tuvieron en cuenta que iba a clasificar un solo equipo bogotano. Hoy los dos están por dentro, los dos están peleando y muy seguramente los dos van a estar dentro de los ocho”, señaló Méndez, en referencia a Millonarios y Santa Fe, ambos clasificados a los cuartos de final de la Copa BetPlay 2026, tras eliminar a Fortaleza por penales.
Crisis de boletas y compensaciones
La cancelación del partido agravó la situación financiera de Santa Fe, que ya arrastra una deuda de boletas con sus hinchas. Según Méndez, el club debe cerca de 14.000 entradas, contando las 12.000 que ya estaban pendientes más las del encuentro del jueves que tampoco se podrá jugar en El Campín. “Estoy triste y pensando. No puedo jugar, ya debo 12.000, casi 14.000 boletas, con estos dos partidos; con el del jueves, son 14.000 boletas que tengo que devolver la plata que muchos me han reclamado, otros hinchas han tenido la consideración y han esperado”, lamentó. Para compensar a los aficionados, el club acordó entregar dos boletas por cada una no utilizada, una medida que Méndez calificó como un esfuerzo en medio de la crisis económica que atraviesa la institución, inmersa en un proceso de reorganización bajo la Ley 1116.
La imposibilidad de usar El Campín se ha vuelto recurrente: Santa Fe no pudo jugar allí el fin de semana anterior para la Copa Colombia, el domingo tuvo que disputar un partido en Mosquera y el jueves tampoco habrá fútbol en el estadio. Además, Sencia tiene previsto otro concierto el 24 de octubre, con adecuación de instalaciones desde el 21, lo que obligará al club a buscar nuevamente sede. “Hoy para Santa Fe es muy difícil sostenerse”, sentenció Méndez, quien también reveló que, según un comunicado del alcalde de Bogotá, se determinarán los incumplimientos de la concesión.
“Nos tocó salir de la ciudad para jugar la final del fútbol femenino, el domingo nos tocó ir a jugar un partido a Mosquera, el jueves no va a haber fútbol en el estadio, el día 21 ya nos avisaron que no podemos usar el estadio porque hay un concierto el 24 y van a tener que adecuar las instalaciones para ese concierto”
Eduardo Méndez, presidente de Santa Fe
El panorama deja en evidencia la tensión entre los clubes bogotanos y la concesión que administra El Campín, mientras los hinchas esperan respuestas sobre la programación de los partidos y la devolución del dinero de las boletas. Méndez insistió en que ya había advertido tanto a Sencia como a la Dimayor de que los equipos de la capital tendrían que buscar estadio alterno en las finales por los compromisos de conciertos, una previsión que, según él, no fue escuchada.










