Estados Unidos comenzó el despliegue de aproximadamente 600 soldados de la 10.ª División de Montaña del Ejército en Panamá, como parte de una estrategia regional que contempla futuros entrenamientos conjuntos con fuerzas de Colombia y Honduras para reforzar las operaciones contra el narcotráfico. Los primeros efectivos ya llegaron al país centroamericano y se establecerán en una instalación de entrenamiento en la selva panameña, según reveló The New York Times en un artículo firmado por Eric Schmitt, Greg Jaffe y Annie Correal.
La medida, que había sido anticipada por el general Joseph A. Ryan, comandante del Ejército de EE. UU. para el hemisferio occidental, responde a una reorientación estratégica del Pentágono hacia América Latina, una región que durante décadas no fue prioridad para el mando militar estadounidense. Además de los soldados desplegados en Panamá, se tiene previsto asignar varios cientos de militares adicionales a un nuevo comando de operaciones para el hemisferio occidental con sede en Miami, desde donde se coordinarían las acciones en la región.
Entrenamientos conjuntos con Colombia y Honduras
De acuerdo con las fuentes del diario estadounidense, las tropas estacionadas en Panamá eventualmente se entrenarían con fuerzas locales de Colombia y Honduras. El reporte no precisa cuándo comenzarían estas actividades en territorio colombiano, cuántos militares participarían ni en qué lugares se desarrollarían, tampoco si el despliegue implicaría una presencia permanente o solo ejercicios de cooperación. Se estima que los efectivos también podrían brindar apoyo a unidades de Operaciones Especiales de EE. UU. que asesoran a fuerzas locales en operaciones contra presuntos narcotraficantes.
En paralelo, Colombia recibirá tres aeronaves remotamente pilotadas MQ-9A Reaper, en un préstamo acordado en agosto tras la visita del ministro de Defensa, Jorge Mora. Estos drones serán utilizados por las Fuerzas Militares colombianas en misiones de inteligencia, vigilancia, reconocimiento, lucha antinarcóticos y contra grupos armados criminales. Su capacidad de vuelo prolongado permitirá vigilar corredores de economías ilegales en territorio nacional.
«Una reorientación hacia una región que durante décadas no fue una prioridad»
General Joseph A. Ryan, comandante del Ejército de EE. UU. para el hemisferio occidental
El despliegue se da en medio del acercamiento entre los gobiernos de Donald Trump y Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia, y la adhesión de este país a la iniciativa «Escudo de las Américas». La noticia, publicada originalmente por The New York Times con el título «U.S. Is Sending Hundreds of Troops to Latin America», evidencia un giro en la política de defensa estadounidense, que ahora centra su atención en el hemisferio occidental y en la lucha contra las organizaciones vinculadas al narcotráfico.










