En una jornada marcada por la lluvia pero también por una masiva asistencia, el expresidente Gustavo Petro se sumó este 14 de octubre de 2026 a las movilizaciones convocadas por sectores de oposición y gremios sindicales en contra del Gobierno de Abelardo de la Espriella. La marcha, que partió desde el Parque Nacional hasta la Plaza de Bolívar en Bogotá, se convirtió en la primera gran protesta contra el actual mandatario, quien apenas completa dos meses en el poder tras haber asumido el cargo el 7 de agosto de 2026. Según cifras oficiales, más de 60.000 ciudadanos salieron a las calles en las principales ciudades del país para expresar su rechazo a varias decisiones del Ejecutivo.
Petro, quien finalizó su mandato presidencial el pasado 7 de agosto, arribó a la Plaza de Bolívar con su vestuario notablemente afectado por las intensas lluvias que acompañaron la jornada. Pese a las inclemencias del tiempo, el exmandatario fue recibido por miles de seguidores que coreaban consignas a su paso. En su cuenta de X, Petro calificó la movilización como una muestra de la resistencia popular: «Así se responde a la adversidad con dignidad con ganas de ganar otra vez, sin miedo. Es la vida la compañera y no la muerte. El pueblo no se rinde Carajo».
Una lectura política de la protesta
Para Petro, esta movilización representa un compromiso del pueblo para evitar las adversidades que podrían poner en riesgo su proyecto político. El expresidente interpretó la marcha como una señal de que la ciudadanía no está dispuesta a permitir un retroceso en las políticas que él impulsó durante su administración. Aunque la convocatoria fue realizada por sectores de la oposición y centrales sindicales, la presencia de Petro en la plaza central de Bogotá no solo reafirmó su liderazgo dentro de ese espectro político, sino que también evidenció que la lucha contra el Gobierno de Espriella apenas comienza.
Durante su llegada, Petro agradeció efusivamente el afecto recibido por parte de los manifestantes. «Sin miedo», repitió en algunos momentos, mientras avanzaba entre la multitud que lo vitoreaba. La Plaza de Bolívar, destino final de la movilización, fue el escenario donde confluyeron miles de voces que exigen al nuevo presidente un giro en sus decisiones ejecutivas. Con esta jornada de protesta, el país asiste a un nuevo capítulo en la confrontación política entre el petrismo y el gobierno de Abelardo de la Espriella.










