Asesinan en Cúcuta a mujer que portaba dispositivo de monitoreo electrónico durante un funeral

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En medio del sepelio de una amiga, Cindy Johana Lizcano, de 34 años y conocida con el alias de ‘La Mona’, fue asesinada a tiros en el barrio El Contento de Cúcuta el miércoles 14 de octubre, mientras se dirigía con el cortejo fúnebre hacia el Cementerio Central. La mujer, que cumplía detención domiciliaria con dispositivo de monitoreo electrónico, se movilizaba en una motocicleta cuando dos sujetos que viajaban en otro vehículo similar la interceptaron y le dispararon a quemarropa en al menos ocho oportunidades. Tras el ataque, fue trasladada con vida a un centro asistencial, pero falleció minutos después por la gravedad de las heridas.

El hecho ocurrió en plena vía pública y con la presencia de familiares y allegados de Natalia Alarcón, la amiga cuyo funeral se celebraba. Alarcón había sido asesinada tres días antes, el domingo anterior, en el barrio El Salado, lo que ha llevado a las autoridades a considerar una posible relación entre ambos crímenes. Además de Lizcano, dos personas del cortejo resultaron heridas por proyectiles perdidos durante la ráfaga de disparos, en un ataque en el que los sicarios no se detuvieron pese a estar rodeados de civiles.

Ola de violencia en Cúcuta

El asesinato de Lizcano ocurre en medio de una escalada de violencia que mantiene en alerta a las autoridades de Norte de Santander. Apenas dos días antes, el 12 de octubre, fue asesinado el dragoneante del Inpec Bryan Rangel Saavedra cuando cargaba gasolina en su vehículo Chevrolet Spark GT gris, de placas KJS 156. Por ese crimen el alcalde de Cúcuta, Jorge Acevedo, ofreció una recompensa de 20 millones de pesos para quien entregue información que permita dar con los responsables. En el mismo período se registró el lanzamiento de una granada contra la cárcel Modelo, situación que el mandatario local relacionó directamente con estos hechos.

En la escena del crimen fue hallado el dispositivo de monitoreo electrónico que Lizcano portaba como parte de su medida de detención domiciliaria, un elemento que ahora hace parte de la inspección técnica adelantada por la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Briho) de la Policía Metropolitana de Cúcuta. Los investigadores también revisan las cámaras de seguridad de la zona para identificar a los dos atacantes y determinar la estructura criminal responsable. La hipótesis principal que manejan las autoridades es la de un ajuste de cuentas, aunque no se descarta que el crimen esté conectado con el homicidio de Natalia Alarcón.

“Estos son hechos que pueden estar unidos”.

Jorge Acevedo, alcalde de Cúcuta

La Sijín y la Fiscalía trabajan de manera conjunta para esclarecer los dos asesinatos y establecer si los sicarios actuaron por órdenes de una misma estructura delictiva. Mientras tanto, la ciudad sigue en vilo por una seguidilla de crímenes que en pocos días ha cobrado la vida de una mujer en cumplimiento de una medida judicial, un dragoneante del Inpec y la amiga cuyo velorio se convirtió en el escenario de otra tragedia.

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