Gloria Duque encontró en la tierra de sus antepasados una razón para emprender. Desde la vereda La Cabaña, en el corregimiento El Remanso, transforma productos del campo en alimentos deshidratados y mantiene vivo un legado familiar construido por mujeres
Textos y fotos: Centro de Información Alcaldía de Manizales

En la finca La Castalia, en la vereda La Cabaña, corregimiento El Remanso, la historia no comenzó con una empresa, ni con una marca, ni con la idea de comercializar productos deshidratados. Comenzó mucho antes, con mujeres que aprendieron a trabajar la tierra, a cuidarla y a encontrar en ella una forma de vida.
Gloria Duque llegó después. Hace cerca de 30 años, cuando comenzó su vida junto al esposo, empezó a construir un vínculo con aquella finca que guardaba la memoria de su familia política. Lo que encontró allí fue mucho más que una propiedad rural: era el legado de dos mujeres que habían dedicado buena parte de sus vidas al campo. “Esta finca era de la abuela de mi esposo, que trabajó más o menos 70 años acá. Después pasó a la mamá, a mi suegra, que murió hace cinco años, a los 95 años. Unas mujeres que trabajaron mucho la tierra, la cuidaron y la cultivaron”, recuerda Gloria.
En esas palabras está el comienzo de su historia. Una historia en la que el trabajo de las mujeres no se mide solamente en cosechas, sino en conocimientos transmitidos, esfuerzos cotidianos y caminos que otras generaciones pueden continuar.
Con el tiempo, Gloria se encariñó con la tierra y con los procesos que allí se desarrollaban. Quiso continuar aquel legado y convertirlo en una oportunidad productiva. Así tomó forma Doña Chus, su empresa de productos deshidratados, iniciativa que lleva el sello de una familia en la que las mujeres han tenido un papel fundamental. “Entonces nuestra hija es ingeniera de alimentos. Prácticamente la empresa ha sido manejada por mujeres”, cuenta.
En Doña Chus confluyen la experiencia de Gloria, la memoria de quienes cultivaron antes que ella y los conocimientos técnicos de su hija. Tres generaciones conectadas por una misma historia, en la que la tradición y la transformación de los productos del campo se encuentran para abrir nuevas posibilidades. “Le hemos puesto todo el corazón y todo el trabajo”, dice Gloria. No es una frase de ocasión. Es la manera en que describe el compromiso con cada producto, con sus procesos y con el propósito de ofrecer alimentos que respondan a condiciones de calidad cada vez más exigentes.
Emprender desde el campo significa encontrar espacios para darse a conocer, llegar a nuevos compradores y lograr que el trabajo de una finca pueda trascender sus propios límites. En ese camino, las ferias y los mercados campesinos de la Alcaldía de Manizales han sido aliados importantes.
Gloria lo expresa con gratitud: “Un agradecimiento muy especial al Gobierno en la Calle Campesino, porque eso ha sido una ventana grandísima para dar a conocer los productos”.
Su participación en estos escenarios le ha permitido acercar Doña Chus a más personas y fortalecer su apuesta empresarial. Destaca las oportunidades de comercialización que ha encontrado en las ferias de emprendimiento promovidas por la Alcaldía de Manizales.
Para ella, estos espacios significan la posibilidad de mostrar lo que hace, establecer relaciones comerciales y trabajar por el crecimiento de su negocio. Detrás de cada producto que llega a una feria hay horas de dedicación, decisiones, aprendizajes y una familia que encuentra en su emprendimiento una oportunidad para seguir adelante.
La experiencia de Gloria tiene un significado que va más allá de su finca. Durante la presente vigencia, la Secretaría de Agricultura de Manizales ha atendido a 723 habitantes del sector rural, de los cuales 299 son mujeres.

De ellas, 145 participan en programas de la línea agrícola, 149 reciben atención en la línea pecuaria y cinco cuentan con acompañamiento en procesos de transformación de productos. Mujeres con actividades y experiencias diversas que contribuyen a la producción, el aprovechamiento de los recursos del campo y la economía de sus comunidades.
Su presencia se extiende por los siete corregimientos del municipio. El Remanso concentra 97 de las mujeres atendidas; Panorama, 72; el corredor agroturístico El Tablazo, 55; Manantial, 50; La Cristalina, 19; Río Blanco, 5, y Colombia, 1.
Las cifras permiten dimensionar el alcance de la atención institucional, pero detrás de cada número hay una mujer con sus propios proyectos, conocimientos y desafíos. Algunas cultivan, otras trabajan con animales y otras transforman materias primas para darles un nuevo valor comercial. Como Gloria, muchas encuentran en sus iniciativas una manera de construir oportunidades desde sus territorios.
A través de la Secretaría de Agricultura, la Alcaldía de Manizales desarrolla programas dirigidos a acompañar a la población campesina y a generar espacios para la comercialización de sus productos. Para Gloria, hacer parte de ‘Gobierno en la Calle Campesino’ ha significado contar con una vitrina para presentar su trabajo y acercarse a los consumidores de la ciudad.
Su testimonio pone rostro a una realidad: cuando una mujer rural encuentra oportunidades para desarrollar su iniciativa productiva, su trabajo puede convertirse en una fuente de ingresos, conocimiento y crecimiento para su familia y su comunidad.
Fuente: Prensa Alcaldía Manizales










