Una tragedia sin precedentes sacudió a la ciudad de Cúcuta este lunes 14 de octubre, cuando una mujer que participaba en la caravana fúnebre de su amiga fue asesinada a balazos en plena vía pública. La víctima, identificada como Cindy Johanna Lizcano Ochoa, recibió aproximadamente ocho impactos de bala por parte de un sicario que se movilizaba en una motocicleta, mientras ella viajaba como acompañante en otro vehículo junto a la carroza que transportaba el cuerpo de Nathalia Alarcón, una joven de 22 años asesinada horas antes.
Los hechos ocurrieron en el barrio El Contento de la capital nortesantandereana, antes de las 3:30 de la tarde, cuando un hombre vestido de negro, con casco y a bordo de una moto, se aproximó al cortejo y disparó repetidamente contra Lizcano. El ataque dejó además dos personas heridas: una mujer con lesiones en una pierna y el glúteo, y un hombre con impactos en el glúteo y la rodilla. Pese a ser trasladada a un centro médico, Cindy Johanna Lizcano falleció debido a la gravedad de los impactos.
La investigación del caso ha revelado que Lizcano portaba un brazalete de vigilancia electrónica del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), en cumplimiento de una medida de prisión domiciliaria. Según su abogado, Diego León, quien defendió a Lizcano ante El Tiempo, la mujer no tenía una condena firme, pues su proceso se encontraba en etapa de juicio. El jurista señaló además que habían solicitado retirar el dispositivo para que su clienta pudiera salir de Cúcuta ante amenazas que, según dijo, había recibido.
Vínculos con bandas criminales y un historial judicial complejo
El expediente judicial de Lizcano incluye un proceso por porte ilegal de armas, ocurrido el 14 de febrero de 2021 en el sector El Hueco, barrio Siete de Belén, donde se le incautaron un arma calibre 32 milímetros y cinco cartuchos 7,65 milímetros. En ese mismo proceso figuraba Javier Anynson Torrado Jaimes, señalado como integrante de la banda de fleteros conocida como “la del Veneco”. Además, Lizcano era investigada por su presunta vinculación con la organización criminal “Los Páez”, una estructura dedicada a secuestros mediante falsas ofertas de vehículos, que fue desarticulada en mayo de 2023 con 10 capturas.
La amiga cuya muerte desencadenó el ataque
La caravana fúnebre en la que fue atacada Lizcano correspondía al sepelio de Nathalia Alarcón, una joven de 22 años, madre de dos hijos y estudiante de enfermería, que fue asesinada horas antes por sicarios cuando salía de una visita conyugal en la cárcel La Modelo de Cúcuta, en el sector El Salado. Cámaras de seguridad registraron la huida de los responsables, quienes dispararon tres veces contra la joven. Su familia confirmó que estudiaba enfermería y que dejó a dos menores de edad.
Sin capturas ni móvil confirmado en una ciudad golpeada por la violencia
Las autoridades no han confirmado un móvil para el doble homicidio. Se manejan hipótesis como retaliaciones por los procesos judiciales de Lizcano, disputas entre estructuras criminales que operan en la zona de frontera, o una posible conexión directa con el asesinato de Nathalia Alarcón. La investigación se centrará en contrastar imágenes de cámaras de seguridad, videos difundidos en redes sociales, testimonios y datos de organizaciones criminales. Al momento del reporte no se reportaban capturas. El sepelio de Alarcón continuó luego de la inspección judicial en medio de un ambiente de consternación. Cúcuta, como ciudad fronteriza con Venezuela, sigue siendo escenario de múltiples estructuras criminales que se disputan el control de actividades ilícitas, dejando a su paso un rastro de violencia que parece no tener fin.










