El fundador del Mundial de Tejo con Embajadas Diplomáticas, Daniel Lozano, conocido como el «Man del Tejo», defendió el formato del evento tras las críticas y burlas en redes sociales por el subcampeonato de Colombia en la cuarta edición, disputada el pasado 2 de octubre de 2026 en Bogotá, donde India se alzó con el título. Lozano aseguró que el objetivo principal del torneo no era la competencia profesional, sino el intercambio cultural entre los 17 países representados por sus embajadas.
La respuesta de Lozano, publicada después del 16 de octubre, surgió a raíz de comentarios que cuestionaban que Colombia, como país anfitrión y cuna del tejo, no hubiera obtenido el primer lugar. Sin embargo, el equipo colombiano estuvo integrado por embajadores de carrera, la directora del Instituto Distrital de Turismo, el director ejecutivo de Cotelco y el gerente del Buró de Convenciones de Bogotá, no por jugadores profesionales. Para facilitar la participación de principiantes, se adaptaron las reglas tradicionales: la distancia reglamentaria de 19,5 metros se redujo y se aumentaron los objetivos, permitiendo que quienes tomaban un tejo por primera vez pudieran disfrutar del juego.
Un formato pensado para la diplomacia
Lozano recalcó que el evento, que reúne a representantes de 17 embajadas, busca promover el tejo como deporte nacional colombiano y convertirlo en plataforma de intercambio cultural, con la meta a largo plazo de hacerlo disciplina olímpica. Para ello, se requieren al menos 75 países de cuatro continentes con asociaciones deportivas que lo practiquen bajo parámetros reglamentarios. En ese sentido, el fundador señaló que no tendría sentido enfrentar a campeones de Juegos Nacionales o departamentales con personas que, en muchos casos, nunca habían lanzado un tejo.
«El objetivo de volver esto una plataforma de intercambio cultural se cumplió. Los embajadores y sus cuerpos diplomáticos conocieron más de la cultura colombiana con esta muestra deportiva y eso para nosotros era la prioridad».
Daniel Lozano, fundador del Mundial de Tejo
El fundador también destacó que el torneo generó una «conversación muy importante alrededor del juego del tejo, que tanto lo jugamos realmente todos los colombianos», y que sirvió como motivación para invitar a la gente a salir a jugar. Aunque el nivel competitivo ha aumentado desde la tercera edición, varias embajadas organizaron entrenamientos previos, Lozano insistió en que el espíritu del evento es la integración, no la exigencia deportiva.
«No era posible y no tendría mucho sentido llevar a los campeones de los Juegos Nacionales de Tejo, a los campeones departamentales, a jugar con personas que en muchos casos fue la primera vez que estaban tomando un tejo en las manos».
Daniel Lozano, fundador del Mundial de Tejo
Ante las críticas, Lozano lanzó una pregunta directa a los detractores: «¿Cuándo fue la última vez que usted jugó tejo?». Y concluyó con un llamado a la acción: «Aprupiémonos de nuestro deporte nacional, vayamos a las canchas de tejo de nuestros barrios, de nuestros municipios, del departamento, que mantienen viva nuestra tradición». El Mundal de Tejo con EmbajadasDiplomáticas busca, paso a paso, poner a Colombi en el mapa como la cuna de un deporte con vocación olímipica.










