La Contraloría General de la República reveló que la deuda bruta del sector público nacional colombiano alcanzó 1.068 billones de pesos al cierre de agosto de 2026, una cifra histórica que supera cualquier registro previo. Esta información, publicada el domingo 18 de octubre de 2026 en respuesta a una petición del diario El Tiempo, también proyecta un déficit fiscal para 2027 del 9,4%, lo que supera el nivel registrado durante la pandemia de covid-19, que fue del 7,8 por ciento en 2020. El economista David Pérez-Reyna, profesor de la Universidad de los Andes, comparó la situación con la Guerra de los Mil Días, destacando que Colombia no enfrentaba un endeudamiento comparable desde ese conflicto histórico.
La deuda total se compone de 818,81 billones en pasivos internos, equivalentes al 76,6 por ciento del total, y 249,52 billones en deuda externa, que representa el 23,4 por ciento restante. En comparación con el cierre de 2025, los pasivos internos crecieron en 78 billones, mientras que los externos se redujeron en 69 billones, aunque esta disminución se debe exclusivamente a la caída del dólar y no a un menor monto adeudado; por cada cien pesos que baja la divisa, la deuda se reduce en promedio siete billones de pesos. El Gobierno de Gustavo Petro enfrenta un panorama fiscal crítico, con un cupo anual de endeudamiento ya utilizado en un 97 por ciento al primer semestre de 2026, y se estima que veintitrés de cada cien pesos del gasto público se destinan al pago de la deuda.
La Contraloría emitió siete alertas entre enero y agosto de 2026 por el nivel de endeudamiento. En abril, dirigió una Función de Advertencia al Ministerio de Hacienda, y en julio confirmó un hallazgo con presunta incidencia disciplinaria contra el entonces ministro Germán Ávila por el manejo de la deuda. El presidente electo entrante, Abelardo De La Espriella, recibirá esta herencia fiscal, que incluye vencimientos de deuda interna en 2027 por 78,46 billones de pesos y vencimientos externos por 3.664 millones de dólares. Los TES B de largo plazo, que vencen hasta 2062, representan 748,01 billones, un 70 por ciento de la deuda nacional, y sus principales tenedores son los fondos de pensiones y cesantías, con 252,98 billones, y los fondos de capital extranjero, con 150,57 billones.
Declaraciones de expertos
David Pérez-Reyna explicó que el alto endeudamiento tiene efectos directos sobre las tasas de interés. «Para que más personas quieran prestarle al Estado, la tasa de interés de esa deuda es mayor», señaló, añadiendo que esto afecta negativamente la inversión al reducir los recursos disponibles y exigir un mayor retorno. Estas declaraciones subrayan la gravedad del momento fiscal que atraviesa el país, mientras se espera la definición del Presupuesto General de la Nación para 2027, en medio de anuncios de austeridad por parte del Gobierno.
«Colombia no enfrentaba una situación comparable desde la Guerra de los Mil Días, entre 1899 y 1902.»
David Pérez-Reyna, profesor de Economía, Universidad de los Andes
«Que haya más deuda del Gobierno tiene un efecto directo sobre las tasas de interés: para que más personas quieran prestarle al Estado, la tasa de interés de esa deuda es mayor. Esto tiene efectos negativos sobre la inversión, pues hay menos recursos disponibles para invertir y los que hay van también a demandar un mayor retorno.»
David Pérez-Reyna, profesor de Economía, Universidad de los Andes
La deuda externa se desglosa en bonos por 126,96 billones, banca multilateral por 99,46 billones y otros conceptos por 23,09 billones. Los principales acreedores son los inversionistas en bonos, que concentran el 50,9 por ciento de la deuda externa, seguidos por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento con 52,14 billones, el BID con 32,65 billones y la CAF con 11,84 billones. Los vencimientos pico de deuda externa se proyectan en 7.262 millones de dólares en 2030 y 7.060 millones en 2036, mientras que los mayores pagos internos de largo plazo se concentran en 2031 con 65,11 billones, 2033 con 65,26 billones y 2035 con 78,65 billones. Los TES B de largo plazo constituyen el 91,4 por ciento de la deuda interna, lo que refleja un perfil de vencimientos extendido que compromete las finanzas públicas por décadas.
Esta situación se conoce en un momento clave para el país, con la expectativa del Presupuesto General de la Nación para 2027 y las medidas de austeridad que el Gobierno deberá implementar. La Contraloría ha sido enfática en sus alertas, y el riesgo fiscal es evidente, con un déficit que supera incluso el de la pandemia. La administración entrante de Abelardo De La Espriella tendrá el desafío de manejar esta herencia mientras busca equilibrar las cuentas públicas sin afectar el empleo y el poder adquisitivo de los colombianos.










