El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, desató una fuerte controversia al acusar públicamente al exministro del Interior Armando Benedetti de haber liderado, durante el gobierno de Gustavo Petro, una presunta estrategia para que exjefes paramilitares señalaran a reconocidos dirigentes políticos. En una serie de publicaciones en la red social X, realizadas el 19 de octubre de 2026, el mandatario afirmó que Benedetti y la exdirectora del Dapre Angie Rodríguez fueron delegados para orquestar un plan de desprestigio contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, el exvicepresidente Germán Vargas Lleras y el propio De la Espriella. «Ni perdón ni olvido para ese criminal», escribió el presidente, quien también advirtió que «la justicia le dará a Benedetti lo que se merece».
La denuncia presidencial se sustentó en un video que, según De la Espriella, prueba la participación de Benedetti y Rodríguez en la controversial estrategia. El jefe de Estado desafió directamente al exfuncionario al señalar que «él cree que, porque está callado, pasará de agache». La respuesta de Benedetti no se hizo esperar: en su cuenta de X afirmó que «solo la administración de justicia puede juzgarnos» y anunció acciones legales contra el presidente, a quien responsabilizó por cualquier situación que lo afecte a él o a su familia. El exministro calificó las declaraciones presidenciales como un «perfilamiento de graves dimensiones» y retó a De la Espriella con un escueto: «Si me quiere oír, hablo».
La versión de Salvatore Mancuso
El expresidente De la Espriella no es el único que sostiene estas acusaciones. El exjefe paramilitar Salvatore Mancuso corroboró los hechos al relatar que en una reunión celebrada en Valledupar en octubre de 2025, delegados del gobierno Petro les pidieron a él y a otros excomandantes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) que hicieran declaraciones públicas en contra de Uribe, Vargas Lleras y De la Espriella. Mancuso aseguró que el encuentro contó con la presencia de Angie Rodríguez y del asesor Víctor de Currea Lugo, y que la propuesta fue rechazada de plano por los asistentes. «El objetivo era que habláramos públicamente, pero nadie aceptó», declaró el exparamilitar, quien además aclaró: «A mí nunca me lo pidió el presidente», refiriéndose a Gustavo Petro.
«Estoy dispuesto a testificar»
Salvatore Mancuso, exjefe paramilitar
Mancuso también señaló que, tras el episodio, la llamada mesa de realismos —espacio de diálogo con excombatientes— no volvió a reunirse. El exparamilitar se mostró dispuesto a declarar ante la Fiscalía si se abre una indagación formal, lo que podría añadir peso a las acusaciones presidenciales. De la Espriella cerró su intervención pública aludiendo a su consigna de campaña «Patria Milagro», mientras el cruce de denuncias entre los dos políticos deja abierta una nueva confrontación judicial y política en el país.









