Una lora frentiamarilla que permaneció más de 15 años en cautiverio en una vivienda del corregimiento de San Antonio de Prado, en Medellín, falleció la mañana del lunes 19 de octubre tras ser incautada por la Policía, según confirmó el Área Metropolitana del Valle de Aburrá. El ave fue trasladada al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación (Cavr) de fauna silvestre, donde una valoración clínica reveló lesiones acumuladas incompatibles con la recuperación.
Andrés Gómez, supervisor del Cavr, detalló que el ejemplar presentaba “alas cortadas, una condición nutricional deficiente, fracturas que habían consolidado de manera inadecuada y alteraciones compatibles con enfermedad metabólica ósea, una condición que compromete la salud de los huesos”. El diagnóstico incluyó patas sin extensión completa, movilidad reducida en rodillas, dedos desviados y una fractura en una tibia, lo que impedía al animal sujetarse a ramas o desplazarse de forma natural.
Lesiones irreversibles tras décadas de cautiverio ilegal
La tenencia ilegal durante más de un año y medio dejó secuelas irreversibles en el ave, que no pudo ser rehabilitada pese a la atención clínica inmediata. Entre 2024 y octubre de 2026, el Área Metropolitana registró 460 ingresos de loras frentiamarillas, tanto por entregas voluntarias como por incautaciones. “La cifra evidencia la persistencia de una problemática que afecta a una especie cuyas necesidades biológicas y comportamentales no pueden satisfacerse en condiciones de cautiverio”, señaló un especialista del centro de rehabilitación.
“Alas cortadas, una condición nutricional deficiente, fracturas que habían consolidado de manera inadecuada y alteraciones compatibles con enfermedad metabólica ósea, una condición que compromete la salud de los huesos”.
Andrés Gómez, supervisor del Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación (Cavr) de fauna silvestre del Área Metropolitana del Valle de Aburrá
El caso evidencia las consecuencias directas de la tenencia ilegal de fauna silvestre, una práctica que, según la autoridad ambiental, incentiva la extracción de especies de sus ecosistemas y sostiene cadenas de comercialización ilegal. Las loras frentiamarillas, como otras especies silvestres, requieren condiciones que les permitan desarrollar comportamientos naturales como desplazarse, alimentarse y relacionarse con otros individuos de su especie.
El Área Metropolitana del Valle de Aburrá hizo un llamado a la ciudadanía a no comprar, comercializar ni mantener fauna silvestre de manera ilegal. La institución recordó que el cautiverio prolongado impide conductas esenciales para estas especies y que, como en este caso, las lesiones acumuladas pueden resultar irreversibles pese a los esfuerzos de rehabilitación.










