Habitante de calle arrastra cilindro con insignias del ELN en El Carmen, Norte de Santander

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Un episodio insólito y riesgoso se vivió en el municipio de El Carmen, en la región del Catatumbo, Norte de Santander, cuando un hombre en presunto estado de embriaguez y en condición de calle decidió retirar un cilindro que permaneció abandonado durante ocho días a un costado del corredor vial entre Ocaña y El Carmen. El objeto, pintado de rojo y negro y con insignias alusivas al Ejército de Liberación Nacional (ELN), había quedado expuesto a la vista de peatones y conductores sin que las autoridades realizaran ningún tipo de inspección técnica ni restringieran el paso por la zona, lo que generaba creciente temor entre la población ante la posibilidad de que se tratara de un artefacto explosivo.

El hombre, cuya identidad no fue revelada, se acercó al cilindro sin ningún equipo de protección, lo tomó y lo arrastró por la vía principal y por varias calles del casco urbano, con la aparente intención de apartarlo del lugar. En medio de su recorrido, el sujeto se detuvo, quedó dormido en un andén con el cilindro a su lado y, minutos después, al despertar, lo lanzó cuesta abajo. Durante todo el trayecto, varios curiosos y uniformados de la Policía Nacional que llegaron al sitio prefirieron alejarse ante el temor de una posible explosión, aunque algunos testigos reaccionaron con risas cuando el cilindro rodó sin que se registrara detonación alguna.

Una situación que evidenció la vulnerabilidad en el Catatumbo

El hecho ocurre en una de las zonas más complejas del país por la presencia de grupos armados ilegales, donde la sola aparición de un objeto con alusiones al ELN es suficiente para desatar alarma. Que el cilindro hubiera permanecido ocho días abandonado en plena vía de acceso al municipio, sin que se realizara una revisión técnica ni se acordonara el área, encendió las alertas de los habitantes, quienes manifestaron su preocupación por la falta de reacción de las autoridades ante una posible amenaza. El hombre, por su parte, afirmó sin verificación alguna que el objeto no contenía nada, una declaración que no disipó la incertidumbre entre la comunidad.

Las autoridades deberán ahora establecer el contenido, el origen y la razón por la cual el cilindro fue dejado en ese punto, así como determinar si representaba un peligro real. Aunque no hay confirmación de que contuviera explosivos ni de que hubiera sido instalado como cilindro bomba, el episodio dejó en evidencia el grave vacío de seguridad en el Catatumbo y el riesgo que corren los civiles cuando los organismos de control no actúan con la diligencia requerida frente a situaciones que, en cualquier otro contexto, habrían sido tratadas como una emergencia de primer orden.

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