La primera fase del nuevo modelo de pasaportes colombiano ya está en plena operación. Según el informe presentado por el Fondo Rotatorio de la Cancillería, la Imprenta Nacional de Colombia y la empresa portuguesa Casa da Moeda, se han personalizado 618.793 pasaportes ordinarios hasta el 25 de septiembre de 2026. Este avance se dio a conocer en cumplimiento de una medida cautelar del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, que suspendió provisionalmente la ejecución de los convenios nacionales del modelo, decisión liderada por el magistrado Moisés Rodrigo Mazabel Pinzón. La cadena de producción involucra a las compañías extranjeras Casa da Moeda (Portugal) e IN Groupe (Francia), que trabajan en conjunto con la Imprenta Nacional para garantizar la emisión del documento.
El nuevo esquema comenzó a funcionar en abril de 2026, luego de que el certificado de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) fuera recibido el 2 de abril del mismo año. La infraestructura de seguridad digital PKI entró en operación el 23 de marzo. La línea industrial tiene una capacidad mínima anual de 1,5 millones de pasaportes y puede procesar 500 solicitudes por hora, lo que demuestra que no es un proyecto en fase experimental, sino una operación instalada y ejecutada de manera efectiva por la entidad, como lo señala el propio informe citado por El Tiempo.
Una cadena de producción de cuatro etapas y múltiples proveedores
La fabricación de los pasaportes colombianos se divide en cuatro etapas claramente definidas. La empresa portuguesa Casa da Moeda se encarga de la fabricación de las páginas biográficas y las contracarátulas de todos los tipos de pasaporte, además de ensamblar y numerar las libretas diplomáticas, oficiales y ejecutivas. Por su parte, IN Groupe produce las páginas de visado y asumió el ensamblaje y la numeración de todas las libretas ordinarias en los primeros meses, con la previsión de distribuir posteriormente esa actividad entre ambas compañías. La Imprenta Nacional de Colombia realiza la personalización de datos, el control y la custodia final de los documentos.
Ambas empresas extranjeras constituyeron un consorcio interno y temporal, sin personalidad jurídica propia, para coordinar el proyecto. Además, participan diez proveedores y operadores adicionales que se encargan de logística, maquinaria, papel de seguridad, pruebas técnicas y distribución. El papel de seguridad proviene de un molino especializado de alta seguridad de origen británico, cuya identidad no fue revelada. La supervisión de todos estos proveedores está a cargo de la entidad portuguesa, bajo acuerdos de confidencialidad.
Los aportes de Casa da Moeda al proyecto ascienden a 19,18 millones de euros materializados al 30 de mayo de 2026, y las aportaciones y donaciones totales suman 20,78 millones de euros al 30 de junio de ese mismo año. La Fase 1 incluyó la adecuación de las instalaciones de la Imprenta Nacional, el montaje de la línea industrial, la implementación de los sistemas de personalización y seguridad digital PKI, y la certificación del documento ante la OACI. La empresa Thomas Greg & Sons no figura como contratista ni participante en ninguna de las etapas del nuevo modelo.
“La capacidad de la INC para ejecutar la Fase 1 no constituye una proyección futura, se evidencia en una operación instalada, asumida y ejecutada de manera efectiva por la Entidad”.
Informe de la Imprenta Nacional, el Fondo Rotatorio y Casa da Moeda, citado por El Tiempo.
Las fases futuras del proyecto están sujetas a la continuidad del modelo, que actualmente se encuentra suspendido cautelarmente. La segunda fase está prevista entre septiembre de 2027 y septiembre de 2030; la tercera entre octubre de 2030 y septiembre de 2033; y la cuarta entre enero de 2034 y marzo de 2036. Mientras tanto, la primera fase sigue en funcionamiento, garantizando la expedición de pasaportes a los colombianos con los estándares de seguridad exigidos internacionalmente.










