El gerente general del Banco de la República, Leonardo Villar, reconoció durante el Congreso Colombiano de la Construcción 2026 que las altas tasas de interés encarecen la financiación de vivienda y golpean al sector constructor. No obstante, condicionó cualquier reducción adicional a una baja sostenible de la inflación, dejando claro que la junta directiva no acelerará los recortes sin que se den las condiciones macroeconómicas necesarias.
El país vivió un fuerte episodio inflacionario tras la pandemia. La inflación pasó de menos de 2% en 2020 a un máximo de 13,4% en marzo de 2023, lo que obligó al Banco a subir su tasa de intervención desde 1,75% hasta 13,25%. Ese ajuste, aunque impopular, permitió que los precios descendieran hasta un 2,8% a mediados de 2025, y la tasa de interés actual ya se ubica en 9,25% tras un proceso de reducción gradual.
«Las tasas altas son un problema para la construcción, y en particular para la construcción de vivienda»
Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República
Recortes condicionados a la inflación
A pesar del descenso, el Banco mantiene la cautela. La meta de inflación es de 3%, con un rango admisible entre 2% y 4%, y Villar señaló que el país todavía se encuentra por encima de ese objetivo después del repunte de 2023. En ese sentido, la mediana de las previsiones de inflación de los analistas subió 0,21 puntos porcentuales frente al 6,60% de agosto, lo que evidencia que persisten presiones sobre los precios. El aumento del salario mínimo de 23% fue calificado como incoherente con la meta inflacionaria, y se agregó un deterioro de las cuentas públicas, con un déficit primario que volvió a crecer tras tocar niveles cercanos a cero en 2023.
El gasto público y la expansión de la demanda interna, que creció 4,8% en el segundo trimestre de 2026, también generan inquietud. Esa demanda adicional no corresponde a un aumento equivalente de la capacidad productiva, lo que presiona las importaciones y el déficit comercial de bienes, que podría marcar un máximo histórico en 2026. Los ingresos por servicios y las remesas del exterior ayudan a compensar parcialmente ese desbalance, pero no lo eliminan.
«Fue una subida muy fuerte, muy impopular por supuesto, pero que permitió que la inflación bajara al 2,8 por ciento a mediados de 2025»
Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República
«Las tasas altas son un requisito necesario para que la inflación baje, y con la inflación baja sí será posible tener tasas bajas pero sostenibles, no artificialmente bajas en condiciones que puedan generar problemas más graves hacia adelante»
Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República
El sector constructor, que atraviesa por dificultades por el encarecimiento del crédito hipotecario, espera que el Banco profundice los recortes, pero Villar fue enfático: los recortes solo llegarán cuando la inflación esté controlada de manera sostenible. Mientras tanto, la financiación de vivienda seguirá siendo costosa y los proyectos constructores tendrán que adaptarse a un escenario de tasas aún altas, en un balance complejo entre contener los precios y no ahogar la actividad económica.










