El dólar estadounidense cerró el pasado 22 de octubre a 3.174,99 pesos colombianos, registrando una caída del 0,17% frente al cierre anterior de 3.180,38 pesos. La jornada se caracterizó por una baja volatilidad, con un indicador diario de apenas 5,71%, muy por debajo de la volatilidad de referencia del 14,08%, lo que refleja una estabilidad cambiaria en el corto plazo. En lo que va de la semana, la moneda estadounidense acumula un leve incremento del 0,14%, mientras que en la comparación interanual presenta un descenso del 14,16%, evidencia clara de la fortaleza que ha mostrado el peso colombiano durante 2025.
El informe de Bancolombia, citado por Valora Analitik, proyecta que el tipo de cambio promedio para 2026 se ubicará en 3.878 pesos por dólar, una cifra que contrasta con los niveles actuales y que sugiere una presión alcista en el mediano plazo. Esta proyección se fundamenta en la debilidad global del dólar –cuyo índice DXY ha caído un 9% en 2025–, el flujo sostenido de remesas y posibles ajustes al alza en las tasas de interés locales. Actualmente, la tasa de intervención del Banco de la República se sitúa en 9,25%, mientras que la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene su referencial entre 3,50% y 3,75%.
El peso colombiano se ha apreciado cerca del 14% durante el presente año, impulsado por estos factores externos e internos. Sin embargo, el análisis de Bancolombia advierte sobre riesgos que podrían alterar la tendencia y presionar al alza el dólar en 2026. Entre ellos destacan el riesgo fiscal derivado del posible recorte de la calificación soberana de Colombia y la incertidumbre electoral, elementos que podrían generar mayor volatilidad y revertir parcialmente la apreciación actual.
Contexto macroeconómico y perspectivas
El comportamiento reciente del dólar en el mercado cambiario colombiano responde a un entorno global de debilidad de la moneda estadounidense, que ha perdido terreno frente a la mayoría de las divisas emergentes. El diferencial de tasas de interés entre Colombia y Estados Unidos sigue siendo amplio –más de cinco puntos porcentuales–, lo que atrae flujos de capital y fortalece al peso. No obstante, el informe de Bancolombia subraya que los riesgos fiscales y políticos podrían acortar esta brecha y generar presiones alcistas sobre el tipo de cambio hacia 2026.
Con un cierre estable y una proyección que anticipa un dólar más caro en el próximo año, los analistas recomiendan monitorear de cerca las decisiones de política monetaria tanto del Banco de la República como de la Fed, así como el desarrollo de la agenda fiscal y electoral en Colombia. La cotización del dólar sigue siendo un termómetro sensible de la confianza de los mercados en la economía nacional.










