El nombramiento de Alejandro Ordóñez como ministro del Interior, anunciado el miércoles 21 de octubre por el presidente Abelardo de la Espriella, desató una controversia en la red social X, donde Horacio José Serpa defendió su mensaje de felicitación al nuevo funcionario. Serpa, hijo del histórico dirigente liberal Horacio Serpa Uribe, publicó inicialmente «Todos los éxitos al embajador y nuevo ministro del Interior Alejandro Ordoñez. Muchas felicidades!», y se convirtió en blanco de críticas de la exsenadora Angélica Lozano, el exrepresentante Juan Carlos Losada y el exministro Andrés Camacho. Ante la ola de reacciones, Serpa calificó la polémica como «todo un show por un gesto» y reclamó: «Tanto show por un gesto. Menos sectarismo y más tolerancia!».
La arremetida más dura vino de Angélica Lozano, quien en su cuenta de X escribió un mensaje que aludía directamente a la memoria de los constituyentes de 1991:
«Se revuelcan en su tumba Álvaro Gómez Hurtado y Horacio Serpa Uribe. A lo mejor que hicieron en su vida: La constitución de 1991 la están haciendo trizas sus descendientes»
Angélica Lozano, Exsenadora
Serpa respondió de inmediato, reivindicando su identidad liberal y su defensa de la Carta:
«Exsenadora, soy liberal, defensor de la Constitución de 1991, de las libertades individuales, de los derechos de las minorías y del respeto por la diferencia. La Constitución del 91 no es patrimonio de una sola ideología.»
Horacio José Serpa, Hijo de Horacio Serpa Uribe
La defensa de los vínculos personales
El exrepresentante Juan Carlos Losada también cuestionó la felicitación, afirmando que Ordóñez representa «valores completamente opuestos a la Constitución del 91 y a las luchas que encarnó su padre en el Partido Liberal». Serpa le respondió que su «cercanía y respeto por el doctor Ordóñez y su familia no definen sus posiciones políticas» y que, como liberal, sabe reconocer los vínculos personales por encima de las diferencias ideológicas. En su réplica, además, dijo que no fue quien «terminó amangualado con un gobierno corrupto como el anterior y responsable de sumir al país en la violencia y en una crisis fiscal sin precedentes».
El rifirrafe con Andrés Camacho
El exministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, se sumó a la controversia con un lacónico mensaje: «Vaya ejemplo de ‘liberalismo'». La réplica de Serpa no se hizo esperar: «La mata del descaro. Me increpa un exministro petrista y me habla de ‘ejemplo’.» Camacho insistió: «No sé si es que ya no vives en Colombia pero la gente a la que tú apoyas en la Patria Miseria está persiguiendo periodistas, académicos, campesinos, a la oposición y hasta industriales… Y si, orgullosamente soy exministro del primer gobierno progresista de Colombia». Fue entonces cuando Serpa mencionó las cifras de violencia y corrupción:
«Gaitán, Galán y Serpa estarían poco orgullosos de un gobierno que compró a buena parte del congreso con la plata del agua en la Guajira, que acordó con altos mandos paramilitares fusilar moralmente a sus oponentes… que fortaleció a los grupos criminales permitiéndoles consumar más de 450 masacres»
Horacio José Serpa, en respuesta a Andrés Camacho
El cruce deja al descubierto las profundas divisiones en torno al legado de la Constitución de 1991 y el significado del liberalismo en la Colombia actual. Serpa, crítico permanente del gobierno anterior encabezado por Gustavo Petro y apoyador en elecciones pasadas de Rodolfo Hernández y del actual presidente Abelardo de la Espriella, defiende su gesto hacia Ordóñez como un acto de tolerancia y respeto por la diferencia. Sus detractores, en cambio, lo ven como una contradicción con los principios que su padre defendió hasta el final. La discusión evidencia, una vez más, la reconfiguración de alianzas políticas y la disputa por la herencia de la Carta del 91 en el escenario público colombiano.










