El Gobierno colombiano declaró de interés nacional la final de la Copa Sudamericana 2026, que disputarán Boca Juniors y Atlético Mineiro el sábado 21 de noviembre en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla. La decisión quedó formalizada mediante un decreto firmado el 22 de octubre por el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, y la ministra del Deporte, Juliana Gutiérrez Zuluaga, tras la comunicación que la Conmebol envió al Ejecutivo el pasado 7 de agosto a través de su presidente, Alejandro Domínguez W-S.
El decreto, fundamentado en el artículo 52 de la Constitución Política de Colombia y en la Ley 181 de 1995, establece en su artículo primero la declaratoria de interés nacional para la realización y organización de la Final CONMEBOL Sudamericana 2026. Según el texto oficial, esta medida representa «el firme respaldo institucional del Estado colombiano» al evento, con el propósito de coordinar acciones de promoción deportiva y posicionamiento internacional del país, ante el alto nivel deportivo y la audiencia global que concita el torneo. No obstante, el documento no contempla presupuesto, exenciones tributarias, subsidios, obras adicionales ni medidas operativas en materia de seguridad, movilidad o venta de entradas; su alcance es estrictamente institucional y de promoción.
Respaldo sin recursos económicos
La declaratoria llega en un momento clave para el fútbol sudamericano, pues esta será la primera final única de la Copa Sudamericana que se juega en Colombia. La Conmebol designó a Barranquilla como sede en noviembre de 2025 y el anuncio oficial se realizó el 19 de marzo de 2026. El estadio Metropolitano Roberto Meléndez, escenario del encuentro, fue sometido a obras de ampliación y remodelación, y representantes de la Conmebol realizaron visitas técnicas entre el 29 de septiembre y el 2 de octubre para verificar las condiciones del escenario.
«Declarar de interés nacional la realización y organización de la Final CONMEBOL Sudamericana 2026»
Artículo primero del decreto firmado por Abelardo de la Espriella y Juliana Gutiérrez Zuluaga
El decreto también resalta que la Copa Sudamericana cuenta con «audiencia internacional a gran escala e impacto socioeconómico positivo en las sedes anfitrionas», lo que justifica la necesidad de formalizar el respaldo institucional. En lo estrictamente deportivo, Boca Juniors llega a la final tras eliminar a Vasco da Gama con un marcador global de 3-2, mientras que Atlético Mineiro dejó en el camino a Montevideo City Torque, también con un global de 3-2. Ambos equipos buscarán consagrarse en tierras colombianas en un duelo que promete ser uno de los grandes acontecimientos del calendario futbolístico del año.
La decisión del Ejecutivo, aunque sin efectos económicos directos, constituye un espaldarazo simbólico de alto valor para la organización del evento y para la proyección internacional de Barranquilla y de Colombia como sede de grandes espectáculos deportivos. En los próximos días se espera que las autoridades locales y los organizadores definan los últimos detalles operativos del compromiso, que reunirá a dos de las aficiones más apasionadas del continente en la capital del Atlántico.










