Gasto real de hogares colombianos se desaceleró a 2,69% en septiembre de 2026

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El gasto real de los hogares colombianos volvió a mostrar signos de fatiga en septiembre de 2026. Según la más reciente medición Gastometría de la firma Raddar CKG, el crecimiento real del gasto fue de apenas 2,69 % anual, una cifra que contrasta de manera evidente con el 4,59 % registrado en el mismo mes de 2025. Este comportamiento, explicado en buena medida por la presión inflacionaria, la debilidad en los ingresos laborales y una mayor asignación del presupuesto familiar a la compra de alimentos, mantiene al consumo en terreno positivo pero con una clara pérdida de dinamismo frente al año anterior.

El informe señala que el gasto total de los hogares alcanzó los 104,68 billones de pesos corrientes en septiembre, lo que representa un crecimiento nominal del 9,14 % anual. Sin embargo, al descontar el efecto de la inflación, que sigue por encima del 6 % anual, el avance real del gasto se reduce considerablemente. En lo corrido del año, entre enero y septiembre, el crecimiento real acumulado fue de 2,60 %, inferior al 3,75 % registrado en el mismo periodo de 2025. Incluso el tercer trimestre, que arrojó un crecimiento real de 2,46 %, se ubicó por debajo del ritmo observado en 2025, aunque superó el promedio de los terceros trimestres comprendidos entre 2022 y 2025, que fue de 1,27 %. Aun así, la cifra queda lejos del promedio prepandemia de 3,05 % registrado entre 2015 y 2019.

Los alimentos y la inflación, los grandes culpables

Uno de los factores que más explican esta desaceleración es el comportamiento de los precios de los alimentos. El gasto en alimentos para el hogar, que representa más del 30 % del presupuesto de las familias, creció un 4,16 % real en septiembre y aportó 1,28 puntos porcentuales al crecimiento total del gasto. Este mayor esfuerzo destinado a la canasta básica reduce el margen para otros consumos y genera un efecto de desplazamiento. A ello se suma la inflación anual superior al 6 %, muy por encima de la meta del Banco de la República, fijada en 3 %. La firma Raddar CKG advierte en su informe que “se mantienen señales de agotamiento”, pese a que el consumo continúa creciendo.

El comportamiento del empleo tampoco acompaña. La ocupación cayó en 126.000 personas en agosto de 2026 frente al mismo mes del año anterior, con un deterioro especialmente marcado en la población mayor de 55 años, que perdió 222.000 puestos. No obstante, los ingresos reales por ocupado mostraron un crecimiento anual de 2,23 % en septiembre, encadenando cuatro meses consecutivos al alza. Esta combinación de menos ocupados pero con ingresos reales ligeramente mejores dibuja un panorama complejo para el sostenimiento del gasto en los próximos meses.

“Se mantienen señales de agotamiento”

Raddar CKG, informe Gastometría

El crédito, un respiro que podría no durar

El crédito, por ahora, sigue siendo un aliado del consumo. La colocación conjunta de tarjetas de crédito, préstamos de libre destinación e hipotecarios creció un 14,8 % anual en septiembre, con un repunte particularmente fuerte en las tarjetas de crédito, que avanzaron un 26 %. Sin embargo, la firma también pone el foco en los riesgos: “El crédito mantiene dinamismo en septiembre, pero ingresos laborales entran en alerta”, señala el informe, en referencia a la caída en la ocupación y a las condiciones de financiación, que podrían endurecerse.

Las promociones comerciales, un tipo de cambio favorable para los productos importados y las compras anticipadas con financiación apalancaron la recuperación del gasto en agosto y septiembre, luego del pobre desempeño de julio, cuando el crecimiento real fue de solo 1,84 %. Según la encuesta ConsumerTrack de Raddar, el peso del precio y de las promociones entre los motivos de compra aumentó de manera notable, mientras que las decisiones por antojo perdieron participación. Esto sugiere que los hogares están comprando de manera más racional y planificada, priorizando ofertas y necesidades básicas.

¿Qué viene para el cierre de año?

De cara al último trimestre, Raddar advierte que el ciclo estacional de fin de año, que históricamente concentra una parte considerable del gasto de los hogares, podría sostenerse, pero está condicionado por tres factores: la inflación persistente, un crédito más costoso y un menor dinamismo de la ocupación. Si bien el mercado espera que el Banco de la República reduzca su tasa de interés de referencia en los próximos meses —un sondeo de Reuters indica que la mayoría de los analistas prevé un recorte a 9 %—, el efecto de esta medida sobre el bolsillo de los hogares no sería inmediato. Además, Raddar identifica una posible finalización del ciclo de renovación de bienes durables y semidurables que venía impulsando el gasto, lo que añade otra incertidumbre para el consumo en lo que resta de 2026.

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