El presidente Abelardo de la Espriella firmó el decreto 1591 del 22 de octubre de 2026, con el que avaló el inicio del trámite de ascenso del brigadier general Federico Alberto Mejía Torres al grado de mayor general del Ejército, a pesar de que el oficial enfrenta una imputación de la Fiscalía por cuatro delitos. El ascenso está propuesto para el 1 de diciembre de 2026, pero la decisión final recaerá en el Senado de la República, que deberá estudiar la postulación después de que pase por la Comisión Segunda. La firma del decreto fue refrendada por el ministro de Defensa, el general retirado Jorge Mora.
Los cargos contra Mejía fueron imputados el 16 de septiembre de 2026, tan solo un mes antes de que el presidente avalara su nombre en la lista de ascensos. Los hechos que originaron la investigación ocurrieron el 31 de enero de 2024 en el corregimiento de El Plateado, municipio de Argelia, Cauca. Ese día, durante una operación que involucró a 36 efectivos militares, dos helicópteros del Ejército y un costo estimado de 100 millones de pesos, se capturó a Melsiades Guaca Armero con 4,5 kilogramos de pasta base de cocaína. Según el expediente judicial, el general Mejía, quien en ese momento comandaba el Comando Específico del Cauca, ordenó por teléfono que el capturado y la sustancia incautada fueran devueltos a El Plateado, donde el hombre fue entregado a su esposa y a una concejal de Argelia.
Los delitos imputados y la defensa del oficial
La Fiscalía imputó a Mejía cuatro delitos: prevaricato por acción agravado, favorecimiento agravado, falsedad ideológica en documento público y fraude procesal. El proceso penal se encuentra en etapa previa a una eventual acusación formal ante la Corte Suprema de Justicia, que tiene fuero sobre el oficial por su rango. Durante la diligencia de imputación, el general rechazó los cargos y se declaró inocente. Su defensa alegó que la liberación del capturado buscó evitar una asonada en una zona controlada por disidencias de las Farc, con el objetivo de proteger tanto a los uniformados como a la población civil. La Fiscalía, por su parte, sostiene que esa decisión no correspondía a las competencias del comandante de la operación y que debió seguir el conducto regular.
«Federico Mejía ordenó por teléfono que el capturado y la sustancia incautada regresaran a El Plateado, donde el hombre fue entregado a su esposa y a una concejal de Argelia, Cauca»
Expediente judicial
«Rechazó los cargos y se declaró inocente durante la diligencia de imputación»
Defensa del general
Un ascenso que abre debate en medio del proceso judicial
El nombre de Federico Mejía no había sido incluido en las listas de ascensos durante el gobierno de Gustavo Petro. Tras los hechos ocurridos en el Cauca, fue reasignado al Comando de Educación y Doctrina del Ejército y posteriormente a labores de planeación estratégica. Ahora, el decreto firmado por el presidente De la Espriella lo incluye junto a otros cuatro coroneles cuyas postulaciones ya habían sido presentadas en la administración anterior. La decisión final sobre si el brigadier general asciende este primero de diciembre queda en manos del Senado, que deberá sopesar los méritos militares del oficial y el grave proceso penal que enfrenta ante la justicia colombiana.










