Lideresa trans de Los Mártires, Bogotá, niega explotación sexual y denuncia soborno

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La lideresa trans de la localidad de Los Mártires, Aby Hernández, directora de la Fundación Las Libertarias, consejera local y actualmente vinculada al Departamento de Prosperidad Social desde enero, negó que su condena por trata de personas en 2016 estuviera relacionada con explotación sexual y defendió su denuncia sobre presuntos ofrecimientos de 300.000 pesos a trabajadoras sexuales trans para respaldar la versión de Angie Rodríguez sobre fotografías de menores de edad en el computador del presidente Gustavo Petro.

Según relató Hernández, la noche del 20 de octubre, en la avenida Caracas con calle 22, en el barrio Santa Fe, personas que se movilizaban en una camioneta blindada ofrecieron dinero a varias mujeres trans para que repitieran una versión armada sobre la existencia de imágenes de “niños travestis” en el computador del mandatario. Dos trabajadoras sexuales trans respaldaron la denuncia y afirmaron que el ofrecimiento incluía un pago de 300.000 pesos para que accedieran a declarar en falso. La Fundación Las Libertarias también denunció los hechos.

“Pues ellos traían ya como algo armado, solamente de conseguir a las chicas y que las chicas repitieran todo lo que ellos quisieran a cambio de un pago”.

Trabajadora sexual trans, anónima

La condena por trata de personas

Hernández reconoció que estuvo privada de la libertad por el delito de trata de personas, pero insistió en que no se trató de explotación sexual. “Nunca lo he negado que tuve un proceso judicial, pero yo no explotaba ni mi delito es explotación, ni mi delito fue explotación sexual”, afirmó. La lideresa contó que comenzó a trabajar en bares al cumplir los 18 años y que se vio involucrada en delitos cometidos por terceros. “Cuando recién cumplí mis dieciocho años, pues empecé a trabajar en un bar, uno se ve inmerso en delitos que cometen otros, pero yo nunca quise voluntariamente hacer algún delito”, declaró. Su captura se produjo un año después de un operativo policial en el establecimiento donde laboraba, en el que se encontraron menores de edad. “Nos vimos inmersos en que hubiera menores de edad en un bar. Después de un año me capturaron diciendo que hacía parte de una red que nunca existió”, sostuvo. Aceptó un preacuerdo con la Fiscalía por temor a una condena mayor y delató a sus jefes. “Me tocó delatar quiénes eran mis jefes, para quién trabajaba, cuáles eran los hechos y pues quedar como una coautoría, que yo diría hoy en día que por omitir estos hechos”, explicó. Durante su reclusión, comenzó a trabajar en procesos de resocialización para personas trans y creó la Fundación Las Libertarias, que actualmente dirige.

Denuncia pública y contexto político

Angie Rodríguez había afirmado que entre las imágenes del computador de Gustavo Petro había “niños travestis”, aunque luego aclaró que no le consta. Hernández, al enterarse de los ofrecimientos, decidió hacer la denuncia pública en sus redes sociales, y el presidente Petro replicó el mensaje. La lideresa justificó su acción señalando su rol como consejera local: “Siendo consejera de la localidad, tengo que transmitir estas denuncias, porque si yo permitiera que alguien infringiera un delito dando un falso testimonio, podrían incurrir en lo que alguna vez yo estuve, podrían estar privadas de la libertad”.

Amenazas y reconocimientos

Tras divulgar el caso, Hernández dijo haber recibido amenazas de muerte. Sin embargo, su labor como directora de la Fundación Las Libertarias, dedicada a la resocialización de personas trans privadas de la libertad, le ha valido reconocimientos de la Alcaldía de Bogotá, el Concejo de Bogotá, el Ministerio de Justicia y el Inpec, que le otorgó una distinción el pasado 30 de septiembre. Sobre su vinculación al Departamento de Prosperidad Social desde enero, Hernández afirmó que se debe a su buen trabajo y aclaró que no conoce al presidente Petro. “Yo creo que mi buen trabajo hizo que yo llegara ahí, porque pues yo al presidente no lo conozco”, declaró.

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