El presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), Guillermo Herrera, afirmó que la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia abre nuevas oportunidades de interlocución con el Gobierno Nacional y representa una luz de esperanza para un sector que, según sus palabras, fue uno de los que más choques tuvo con la administración de Gustavo Petro, a la que responsabilizó por la debacle en la construcción de vivienda. En entrevista con El Tiempo, Herrera aseguró que ya no tienen que intentar conversar con un Ejecutivo que calificó como responsable de la crisis. Las declaraciones se producen con corte a septiembre del año en curso, en medio de la transición hacia la nueva administración y con el desafío de la reconstrucción tras el terremoto del 10 de agosto. El nuevo Gobierno asume además con un presupuesto general para 2027 muy reducido en materia de inversión, contexto que hace aún más necesario el impulso a la construcción.
Las cifras que maneja el gremio evidencian una fuerte contracción. Las ventas anuales de vivienda pasaron de 262.000 unidades antes del gobierno Petro a 164.000 en septiembre del año actual, es decir, casi 100.000 viviendas menos. Los inicios de construcción también se desplomaron: cerca de 110.000 viviendas al año, un nivel similar al registrado en octubre de 2011. Esta situación ha profundizado la brecha habitacional, pues mientras cada año se forman 250.000 hogares nuevos, apenas unas 100.000 viviendas nuevas ingresan al parque habitacional del país. Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la pérdida de generación de valor para el sector constructor asciende a 47 billones de pesos.
Una factura económica de la restricción de oferta
Herrera fue enfático en señalar que la restricción de oferta dejada por el gobierno anterior tiene consecuencias directas sobre los hogares y el mercado de arriendos. “Si se forman 250.000 hogares nuevos y entran al parque habitacional apenas unas 100.000 viviendas nuevas, hay presión sobre el mercado y sobre los arriendos. En nuestra opinión, esa es una factura económica de la restricción de oferta que dejó el gobierno anterior”, declaró el dirigente gremial.
“Ya no tenemos que intentar conversar con el gobierno Petro, responsable de la debacle de la construcción de vivienda. Vemos perspectivas favorables en el Plan Nacional de Desarrollo, la Misión Crecer y también en la posibilidad de aportar a la reconstrucción después del sismo”
Guillermo Herrera, presidente de Camacol
Los retos de la reconstrucción tras el sismo
El terremoto del 10 de agosto dejó una devastadora huella en cinco departamentos, con más de 50.000 viviendas para reconstruir desde cero y alrededor de 200.000 para reparar o reforzar, lo que suma un total de 250.000 inmuebles afectados. El plan de acción estimado por Camacol y las autoridades tiene un costo de 21 billones de pesos, que se financiará con recursos del Gobierno, el Fondo Milagro y las cajas de compensación, cuyos fondos de vivienda podrán destinar una parte de sus recursos a esta labor. El sector financiero, por su parte, anunció tasas de crédito del ocho por ciento para la reconstrucción. Herrera advirtió que se trata de una tarea que tomará alrededor de cuatro o cinco años.
“Tenemos dos frentes simultáneos: la reconstrucción después del sismo y la reactivación en el resto del país”
Guillermo Herrera, presidente de Camacol
Propuestas para reactivar la vivienda
De cara al nuevo gobierno, Camacol plantea un paquete de propuestas para devolverle el dinamismo a la construcción. Entre ellas, volver a financiar un programa de apoyo a los hogares para la compra de vivienda, aunque reconociendo la difícil situación fiscal del país. “La opción natural sería volver a financiar un programa de apoyo a los hogares, pero tenemos una situación fiscal muy difícil. Nosotros acompañamos la necesidad del ajuste fiscal. Si se hace bien, puede ayudar a reducir las tasas hipotecarias y a recuperar espacio para la inversión”, señaló Herrera, quien destacó que la Misión Crecer busca aumentar la inversión y llevar el crecimiento económico al seis por ciento, y que la vivienda debe estar entre las prioridades por ser una porción muy importante de la inversión privada.
En materia de financiación, Camacol propone orientar parte de los cerca de 50 billones de pesos de ahorro en fondos de pensiones voluntarias hacia la vivienda, con un tratamiento tributario que no castigue a los hogares y protegiendo los derechos de los pensionados. También sugiere utilizar recursos de regalías para complementar subsidios como los de Mi Casa Ya, una estrategia que aplicó Elsa Noguera cuando fue gobernadora del Atlántico, en lugar de destinarlos únicamente a urbanizar lotes.
Otro de los ejes centrales es la habilitación del suelo. “Hay que resolver el problema de la habilitación del suelo. Necesitamos reglas claras para habilitar terrenos con servicios públicos y condiciones ambientales adecuadas. Los grandes proyectos pueden pagar parte de su infraestructura. La reconstrucción posterior al terremoto abre posibilidades especiales”, afirmó el presidente de Camacol. Herrera explicó que los decretos permiten procedimientos para incorporar suelo al perímetro urbano o aumentar edificabilidad, cumpliendo condiciones técnicas. “En un predio donde antes podían construirse cuatro pisos, quizá puedan construirse diez, y ese valor adicional puede ayudar a financiar la reconstrucción. Pensemos, por ejemplo, en personas pensionadas en Cali que perdieron viviendas ya pagadas, sin seguro y sin capacidad de acceder a un nuevo crédito: estas operaciones podrían aportar soluciones”, agregó.
“La capacidad del sector para aportar al crecimiento está muy disminuida. El Banco Interamericano de Desarrollo, que nos acompañó en la formulación de propuestas, calculó una pérdida de generación de valor de 47 billones de pesos. Esa cifra es muy importante: ante el inminente ajuste fiscal que se viene, Colombia necesita crecimiento impulsado por la inversión privada”
Guillermo Herrera, presidente de Camacol
Con la llegada de Abelardo de la Espriella, el sector constructor espera que el nuevo Gobierno impulse los subsidios de vivienda y dé un giro a las políticas que, a juicio de Camacol, llevaron a la construcción a uno de sus peores momentos. La reconstrucción de las zonas afectadas por el sismo y la reactivación del resto del país aparecen como los dos grandes desafíos que marcarán el rumbo del sector en los próximos años, en un contexto de ajuste fiscal que obligará a priorizar la inversión privada como motor del crecimiento. Guillermo Herrera, presidente ejecutivo de Camacol, espera que el gobierno de Abelardo de la Espriella impulse los subsidios de vivienda en Colombia, como se destacó en la difusión de estas declaraciones.










