En un hecho sin precedentes que sacude el fútbol colombiano, la plantilla de futbolistas del Deportivo Pereira se declaró en paro indefinido debido al no pago de la prima legal y el salario correspondiente al mes de septiembre. La denuncia fue realizada por la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro) a través de su cuenta oficial en la red social X, donde además solicitaron al Ministerio del Deporte la suspensión del reconocimiento deportivo del club matecaña.
Según el comunicado de Acolfutpro, los jugadores no disputarán los próximos compromisos hasta que la institución regularice los pagos atrasados. La solicitud de suspensión se fundamenta en el artículo 8 de la Ley 1445 de 2011, que faculta al Ministerio del Deporte a retirar el reconocimiento deportivo de un club cuando este acumula más de 60 días de atraso en obligaciones laborales, aportes a seguridad social o pagos parafiscales. En el caso del Deportivo Pereira, las deudas superan ese umbral, lo que agrava la situación.
“Inadmisible el reiterado incumplimiento”
“Inadmisible el reiterado incumplimiento del @DeporPereiraFC con su plantel de futbolistas”, señaló Acolfutpro en su cuenta de X, en un tono de evidente indignación. La organización gremial también lanzó una pregunta directa a las autoridades: “¿Hasta cuándo las autoridades le permitirán a este club vulnerar sistemáticamente los derechos de los futbolistas profesionales?”. Estas declaraciones reflejan un hartazgo que se suma a un contexto deportivo adverso: el Deportivo Pereira es actualmente el peor equipo en la reclasificación del año, con menos de 25 puntos acumulados en los dos torneos disputados, según datos de Colprensa.
El paro indefinido deja en vilo los próximos partidos del club mientras no se regularicen los pagos. Aunque no se ha especificado el número exacto de jugadores afectados ni el monto total adeudado, la medida es contundente y pone en jaque la continuidad del equipo en la liga. Mientras tanto, la dirigencia del Deportivo Pereira enfrenta un escenario crítico que podría derivar en sanciones más severas por parte del Ministerio del Deporte si no se resuelve la crisis laboral. La pelota, esta vez, no está en la cancha sino en los escritorios de los directivos. — Periodista de La Veintitrés Manizales










